Este tipo de cremas de verduras lo tienen todo para triunfar, son fáciles de preparar, reconfortantes, nutritivas y muy versátiles . Esta crema de guisantes y patatas con parmesano que hoy os proponemos desde Cocina Fácil es una opción que añade a la legendaria suavidad de las preparaciones con guisantes un toque de inspiración italiana gracias al parmesano que sinceramente hace a este plato subir a otro nivel. Si te encantan los platos de cuchara y estás buscando un primer plato ligero y sabroso, lo has encontrado. ¡Esta receta es justo o que necesitas! Esta crema es súper sana, excelente para cualquier momento del año. Saciante y a la vez ligera, lo que la hace candidata a cena ligera y también a primer plato tan equilibrado como moderno. Una explosión de sabor que hará disfrutar de cada cucharada a cuantos se sienten a tu mesa. Una excelente manera de incorporar más verduras en la dieta sin renunciar al placer de un plato delicioso. Otro punto a favor de esta crema de garbanzos es la sencillez de su receta. En poco más de media hora tendrás lista una crema suave, con un color vibrante y un sabor espectacular. Además, el parmesano le aporta un punto de intensidad que equilibra la dulzura de los guisantes. Consejos para que tu crema quede perfecta: · Usa guisantes frescos o congelados. Si optas por los congelados, añádelos directamente a la cocción sin descongelar previamente. Elige un buen queso parmesano. Un parmesano de calidad marcará la diferencia en el sabor final de la crema. Si prefieres una textura más fina, pásala por un colador o chino. Esto eliminará cualquier trocito que haya quedado sin triturar y te dará una crema más aterciopelada. Para una versión más ligera, sustituye la nata líquida por leche evaporada o incluso por más caldo de cocción. Esta crema se conserva perfectamente en la nevera hasta 3 días en un recipiente hermético. Solo tienes que calentarla a fuego lento antes de servir, removiendo bien para recuperar su textura original. Si ves que se ha espesado demasiado, puedes añadir un poco de agua o caldo para aligerarla. Si quieres prepararla con antelación, también puedes congelarla . Para ello, deja que se enfríe completamente antes de guardarla en un tupper o bolsa de congelación. A la hora de consumirla, descongélala en la nevera y caliéntala a fuego bajo, removiendo bien. En definitiva, esta crema de guisantes y patatas con parmesano es un plato sencillo pero con mucho encanto. Es una manera deliciosa de disfrutar de las verduras sin complicaciones y con un resultado espectacular. Anímate a probarla y verás cómo se convierte en un clásico de tu cocina.