Os voy a contar un secreto: Si hay algo que me encanta de la repostería es cuando una receta parece mucho más difícil de lo que realmente es. Porque, seamos sinceros, a veces queremos sorprender sin tener complicarnos la vida y que parezca que el esfuerzo ha sido titánico. Y eso es justo lo que pasa con estos pastelitos de queso y kiwi. Son súper fáciles de hacer, no necesitan horno y el resultado es tan bonito que parece sacado de las propias manos de un maestro pastelero. Además, combinan la cremosidad del queso con el toque refrescante del kiwi, lo que los convierte en el postre perfecto para cualquier ocasión, desde lo más cálido del verano hasta los días más fríos del invierno. Os aseguro que estos pastelitos cumplirán con creces vuestras expectativas y las de vuestros comensales. La base es de galleta triturada con mantequilla, como en las tartas de queso tradicionales, pero lo interesante está en la crema. En lugar de una mezcla pesada, usamos queso de untar y requesón , que le dan una textura suave y ligera. Y como toque final, unas rodajas de kiwi que no solo decoran, sino que aportan un contraste ácido y fresco que equilibra la dulzura del postre. Otro punto a favor es que esta receta se puede adaptar a tus gustos con facilidad . Si no te gusta kiwi, puedes cambiarlo por otra fruta, las fresas, el mango o incluso frambuesas le van muy bien. Y si quieres darle un toque potencia prueba con los cítricos, añade un poco de ralladura de limón, naranja o mandarina a la mezcla de queso y verás como realza el conjunto. Las opciones son muchas y todas igual de deliciosas. ¡Un pastel de queso espectacular! Consejos extra para conseguir un resultado perfecto: Para una base más crujiente: Si quieres que la base tenga un extra de textura, puedes tostarla un poco en el horno antes de usarla. Solo 5 minutos a 180°C será suficiente. Si no tienes moldes individuales: Puedes hacer la receta en un molde más grande y luego cortar porciones. Para un toque diferente: Añadir una pizca de vainilla o canela a la crema, le dará un aroma espectacular. Tienes que probar esta receta, porque es rápida, fácil y deliciosa . No necesitas horno, los ingredientes son sencillos y el resultado es un postre ligero pero con una presentación que deja con la boca abierta. Además, al ser una receta que se hace en frío, es perfecta para preparar con antelación y no tener que preocuparte a última hora. Así que, si quieres sorprender con un postre diferente, pero sin complicarte demasiado, estos pastelitos de queso y kiwi son la opción ideal. ¡Pruébalos!