El flan es una elaboración dulce que no pasa de moda . Su textura suave y ligera, los ingredientes básicos y baratos con los que se elabora y la facilidad de cocinarlo son sus grandes bazas. Los flanes de la abuela siempre se han cocinado igual, al baño maría en el horno (es decir, con la flanera sumergida hasta la mitad de su altura en un recipiente con agua). Por eso, la receta de hoy es especial. Porque para elaborarla ¡no hace falta horno! De hecho, la cocción se lleva a cabo en un cazo, y el ingrediente que consigue dar la textura de flan es la harina de maíz o maicena, que como sabes es un espesante muy utilizado para dar cuerpo a salsas, cremas y sopas. Al calentarse, la maicena solidifica la mezcla y luego solo hace falta dejar el postre en la nevera para que termine de adquirir la textura de flan y se enfríe. El resultado de este postre es un sabor refrescante y dulce de las mandarinas y un toque ácido de las frambuesas que lo decoran. Como ves, estos flanecitos son una opción ligera y deliciosa que no necesita horno para sorprender. Además, son una opción rápida y fácil de preparar , ideal para cualquier ocasión. ¡Anímate a probarlos! Para prepararlos, solo necesitas mandarinas, azúcar y harina de maíz . Luego puedes añadir más ingredientes en la decoración, en nuestro caso hemos elegido frambuesas, para conseguir un postre colorido y con mucho contraste entre el naranja y el rojo. Y, además, añadimos unas hojas de menta fresca que aportan aún más frescor y color. El proceso es muy sencillo: primero, exprime las mandarinas y reserva el jugo. Luego, mezcla los ingredientes secos y agrega el jugo de mandarina. Cocina la mezcla hasta que espese , deja enfriar y ¡listo! No tiene ninguna complicación. A continuación, te dejamos todo lo que necesitas saber para qué esta receta sea todo un éxito. ¿Empezamos? ¡Otras recetas refrescantes! Si te ha gustado esta receta, te encantarán estas opciones refrescantes con mandarina que te proponemos: los bocaditos de mandarina , un postre fácil sin horno ¡con solo 3 ingredientes!; la t arta de queso y mandarina , también muy fácil y deliciosa; la mousse de yogur y mandarina , ligera y refrescante; y otra opción espectacular para la hora del desayuno o la merienda: magdalenas de mandarina fáciles y jugosas. ¡No te las pierdas! ¿Con qué servir el flan de mandarina? Puedes espolvorear la superficie de los flanecitos con unos frutos secos picados, por ejemplo unas nueces, unos pistachos o unas almendras o avellanas. Si quieres potenciar el sabor dulce del postre, elige frutos secos garrapiñados o caramelizados (o un crocanti de almendra). Un copete de nata montada siempre es una buena guarnición para un flan, y este de mandarina no es ninguna excepción. El helado es otro compañero inseparable del flan. Para este de mandarina, un helado de nata, vainilla o chocolate son opciones perfectas. Si quieres añadir un toque crujiente al postre, acompaña el flan con unos barquillos tradicionales o con una galleta de canela o jengibre.