Es verdad que es mejor que no prepares esta receta si luego tienes una reunión o una cita. Bueno, ni esta ni ninguna otra en la que el ajo sea un ingrediente protagonista, como las gambas al ajillo , la fideuá con alioli o los espaguetis al ajillo con gambas y guindilla . Aunque también existen remedios para evitar el mal aliento que puedes poner en práctica siempre que comas un plato que lleve ajo. Dicho esto, la receta que te proponemos hoy en Cocina Fácil, el pollo al ajillo, es un clásico que ninguna moda debería relegar al cajón de las recetas olvidadas. Porque es un plato tradicional de la cocina española , porque es económico y muy sabroso e ideal para toda la familia y porque es una receta de la abuela y, como tal, es un legado culinario que debemos cuidar entre todos. Para elaborar el pollo al ajillo no existe una única receta. La que te mostramos hoy es la receta de mi abuela, que ha pasado de generación en generación en mi familia. A día de hoy, yo sigo cocinando así el pollo al ajillo, y me encanta porque queda tostadito por fuera pero muy jugoso por dentro. Es una receta fácil y barata , en la que se necesitan muy pocos ingredientes. Básicamente, pollo, ajos y caldo de pollo o de ave. Admito que muchas veces utilizo caldo comprado, de tetrabrick (los hay de mucha calidad hoy en día, fáciles de encontrar en cualquier supermercado). Pero, si tienes tiempo, lo ideal es que prepares un caldo casero que luego puedes congelar en porciones para utilizar en muchas recetas. Mi abuela cortaba el pollo a octavos , así que cada trocito tenía su correspondiente hueso que todos en casa nos afanábamos en mordisquear (casi roer diría yo) para no dejar ni una brizna de carne. Pero también puedes prepararlo con pechugas o, aún mejor, con contramuslos deshuesados , que quedarán más jugosos (la pechuga suele quedar algo más seca). Una de las cosas buenas que tiene esta receta de pollo al ajillo, además de que está deliciosa, es que solo ensuciarás una cazuela , porque toda la receta se cocina en ella. Y si tienes una cazuela de hierro o una tipo cocotte, incluso puedes servir el plato sin cambiarlo de recipiente, lleva la cazuela a la mesa y sirve el pollo desde allí. Un consejo: compra un buen pan (o hazlo tú en casa) porque la salsa que queda después de cocinar el pollo está espectacular. Si te ha gustado esta receta de la abuela, en Cocina Fácil tenemos muchas más. Regístrate GRATIS en nuestra web y recibe cada viernes la newsletter con las novedades de la semana. Registrarse en Cocina Fácil tiene muchos beneficios totalmente gratuitos, ¡descúbrelos! Trucos para preparar el pollo al ajillo: Si el ajo te sienta mal o te repite , o si prefieres que el sabor a ajo esté presente pero sea más sutil, sáltate el paso 4 de la elaboración. Es decir, no añadas la pulpa de dos ajos a la salsa. Si quieres que la salsa quede un poquito más densa, diluye media cucharadita de maicena en un poco del caldo caliente y agrégala a la cazuela en los últimos minutos del cocinado. La mejor guarnición para este pollo al ajillo son unas patatas asadas al horno . Pollo y patatas forman un dúo ideal. Si lo prefieres, puedes prepararlas hervidas y salteadas , cocinar las patatas en la airfryer . También el arroz blanco es un buen acompañamiento para el pollo al ajillo. Mezclado con la salsita está para chuparse los dedos. Si quieres otras formas de preparar el pollo al ajillo, míralo presentado en hojaldre o con un toque de limón .