Desde que descubrí este accesorio de Ikea, ya no he vuelto a quemarme sacando la pizza del horno (y vale menos de 10 €)

Se acabaron las quemaduras al retirar la pizza del horno. He descubierto un utensilio en Ikea que me facilita muchísimo la vida. Ahora te lo cuento.

Rosa Mestres
Rosa Mestres

Periodista especializada en gastronomía

Pala para pizza Ikea
Ikea

Dentro de mis platos para el fin de semana, las pizzas son, sin lugar a dudas, las que más éxito tienen. Crujientes, calentitas y supersabrosas, admiten infinidad de ingredientes y, lo bueno, es que gustan a todo el mundo, incluso los reacios al queso (en casa tengo uno), y se las come sin problemas. Y desde que descubrí cómo hacer la masa casera, triunfo siempre. Eso sí, hasta ahora, a la hora de retirar las pizzas del horno, tenía un problema: cómo sacarlas sin quemarme.

Habitualmente cogía un plato llano grande, lo ponía justo al lado de la rejilla y con mucho cuidado colocaba la pizza encima. Como puedes suponer, siempre me acababa quemando los dedos o las manos. Y digo hasta ahora porque el otro día descubrí en Ikea un utensilio maravilloso que me ha solucionado la vida: la pala de pizza de acero inoxidable Grilltider.

De gran tamaño y con unas medidas que cogen toda una pizza (tiene 31 cm de ancho por 57 de largo), con esta herramienta me siento como si estuviera trabajando en una trattoria italiana. Ahora, me resulta facilísimo meter la pizza en el horno y, evidentemente, sacarla. Además, como su mango es corto, me da más seguridad y precisión al trajinar con la pizza. ¡Es fantástica! Y el precio, todavía mejor: solo 9,99 €.

Fabricada en acero inoxidable, un material muy duradero, esta pala se mantiene inalterable durante mucho tiempo. ¡Tengo aliada para años! Y, por si fuera poco, se lava en un plis plas. Solo un poquito de agua y jabón y… lista. Luego, eso sí, mejor secarla con un paño o papel de cocina.

Pero las ventajas de la pala de pizza no acaban aquí, yo la uso para retirar las pizzas del horno, pero también te será de gran ayuda para hornear pan o retirar pasteles. Y, en verano, cuando empiece la temporada de barbacoas, estoy segura de que me va a ir muy bien para retirar la carne o las verduras. Mis amigos van a alucinar con este nuevo gadget. Ya te contaré.

 

Un apunte: en el momento de colocar la pizza cruda en el horno, espolvorea la pala con un poco de harina. Así evitarás que se pegue.

Y para celebrar esta gran adquisición, te propongo que prepares una de mis pizzas favoritas: una pizza de mozzarella, gorgonzola, jamón curado, pera y nueces. La combinación de sabores y texturas es una auténtica delicia. Estoy segura de que, a la que la pruebes, también te va a encantar y la volverás a realizar en más de una ocasión.

Pizza de gorgonzola, jamón curado, pera y nueces

Pizza de gorgonzola con jamón, pera y nueces
Pizza de mozzarella, gorgonzola, jamón curado, pera y nueces
Para 4 personas
Ingredientes
  • 350 gramos de harina de fuerza
  • 30 gramos de levadura de panadero
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Sal
  • 1 pera
  • 100 gramos de queso mozzarella
  • 75 gramos de queso gorgonzola
  • 50 gramos de jamón curado
  • Nueces para decorar
Paso a paso
  1. Elabora la masa

    Calienta 250 mililitros de agua en un cazo, retírala y diluye en ella la levadura, removiendo con una cuchara. Coloca 300 gramos de harina en un cuenco, incorpora el agua poco a poco y amasa ligeramente. Añade una pizca de sal y 50 mililitros de aceite de oliva, y vuelve a amasar esta vez entre 5 y 10 minutos (la masa debe quedar elástica, pero nada pegajosa).

  2. Deja fermentar

    Forma una bola con la masa, colócala en un cuenco y tápala con un paño de cocina húmedo. Deja fermentar entre 2-3 horas, hasta que haya doblado el volumen.

  3. Estira la masa

    Precalienta el horno a 250 °C. Espolvorea la superficie de trabajo con harina y coloca la masa encima. Trabájala de nuevo unos minutos y estírala con un rodillo enharinado hasta darle la forma y el grosor que quieras para tu pizza. Ponla en la placa forrada con papel de horno. Si te sobra masa, puedes congelarla envuelta en film transparente.

  4. Reparte los ingredientes

    Lava la pera bajo el agua del grifo, sécala bien y córtala en láminas. Reparte la mozzarella rallada sobre la masa y añade por encima las láminas de pera, el jamón curado y el gorgonzola desmenuzado.

  5. Cuece la pizza

    Coloca la masa en el horno y cuécela unos 15 minutos o hasta que los quesos se fundan y los bordes de la pizza estén doraditos. Retira, añade unas nueces troceadas por encima y sirve caliente.  

 

Cuando compras a través de nuestros enlaces podemos ganar una comisión. Más información