Las trufas de chocolate blanco son uno de esos bocados que parecen sacados de una pastelería de lujo, pero que en realidad se pueden preparar en casa tan solo con un puñado de ingredientes y sin la menor de las complicaciones. Estas pequeñas delicias no solo son irresistibles por su intenso sabor a chocolate, sino que también son espectaculares como parte central de cualquier mesa dulce por lo elegante del resultado final. Además, podemos personalizarlas con distintas coberturas para sorprender a los invitados y lograr un bocado visualmente tan bonito que nos sirva hasta para regalar. ¡Una caja bonita, un lazo y tu regalo está listo! Puedes preparar tus trufas de chocolate de mil maneras. Trufas de chocolate con menta , con avellanas y brandy , la lista de posibilidades es interminable, incluso puedes preparar una versión sin azúcar . Después de probar varias recetas, descubrí que esta versión con chocolate blanco es, de largo mi favorita. Desde entonces, se ha convertido en un clásico de mi casa. Deliciosa, rápida y especial, esta receta lo tiene todo. Consejos para que tus trufas sean un éxito Elige un buen chocolate blanco. No todos los chocolates tienen el mismo sabor ni se funden igual. Te recomiendo rascarte el bolsillo y apostar por una marca de calidad, te aseguro que la diferencia en el resultado final es notable. No te saltes el reposo en frío. Este paso es crucial para que la masa tenga la textura adecuada y sea fácil de manipular. Las prisas son enemigo mortal de esta receta. Juega con las coberturas. El único límite está en tu imaginación, estos bocados admiten un montón de coberturas diferentes, a cuál más deliciosa. Si te apetece variar, prueba con pistachos picados, cacao en polvo o incluso ralladura de limón para un toque cítrico. Además de riquísimas y fáciles de preparar estas trufas de chocolate todavía esconden un as en la manga que las hace una receta de 10: Se pueden preparar con antelación . Puedes conservarlas en la nevera durante varios días hasta que llegue el momento de servirlas. Para que lleguen con el punto perfecto a tus comensales no te olvides de sacarlas del frigorífico y dejarlas reposar a temperatura ambiente media horita, así recuperarán la textura perfecta y su punto optimo de cremosidad y sabor. Si buscas un dulce fácil, rápido y con un resultado espectacular, estas trufas de chocolate blanco lo tienen todo. Además, puedes adaptarlas a los gustos de tu familia o amigos cambiando las coberturas. Prepáralas y descubre lo sencillo que es conquistar paladares con un postre casero tan vistoso como delicios.