Estas tartaletas de mermelada y fruta son la combinación perfecta entre simplicidad y belleza, en mi casa, siempre triunfan. La base crujiente y dulce se amolda a la perfección a un relleno a base de fruta que conquista hasta a los paladares más exigentes, que en mi casa son los niños. Un bocado fresco, moderno, ligero y que además podrás tener en tu mesa en cuestión de minutos. Además, te adelanto que estás ante una receta facilísima, con pocos pasos y muy sencillos ¡El único que trabaja es el horno! Bien sea para sorprender a tus invitados, para disfrutar en familia o para darte un capricho, tienes que preparar esta delicia casera. La base, hecha con mantequilla y almendra molida, es crujiente y suave al mismo tiempo, ideal para contrastar con el relleno fresco de fruta y la mermelada de frutos rojos . Cada mordisco es una explosión de sabores : el dulzor del melocotón, la acidez de las frambuesas y la suavidad del kiwi se combinan en perfecta armonía. Te aseguro que no te va a dejar indiferente. Además, por si fuera poco, su presentación en formato individual las convierte en un postre fácil de servir y muy vistoso. Vamos a descubrir cómo hacerlas paso a paso. Estas tartaletas de mermelada y fruta son la combinación perfecta entre simplicidad y belleza, además puedes preparar diferentes versiones a cuál más deliciosa. Te propongo 3 posibilidades que a mí me funcionan a las mil maravillas. Cambia las frutas: Puedes usar cualquier fruta fresca o en almíbar que tengas a mano. Los arándanos, fresas, manzanas o peras también quedan deliciosos. Si es temporada de higos, ¡aprovéchalos para dar un toque más sofisticado! Juega con las mermeladas: Aunque la receta usa mermelada de frutos rojos, puedes probar con mermelada de albaricoque , naranja amarga o incluso limón para variar los sabores y sorprender a tus comensales. Añade frutos secos: Espolvorea almendras laminadas o avellanas picadas por encima de las tartaletas antes de servir para darles un toque crujiente extra. En resumen: estas tartaletas son un postre versátil, fácil y que siempre queda bien . Su combinación de texturas y sabores las hace irresistibles, y su presentación individual es perfecta para cualquier ocasión. ¿Te animas a prepararlas?