Esta ensalada de patata es un plato que mezcla ingredientes sencillos con maestría. Es fresca, llena de sabor y encaja a la perfección como entrante, primer plato o incluso como cena ligera. Esta receta logra un equilibrio perfecto jugando con patatas, espinacas, queso manchego y la dulzura de las pasas: todo redondeado con unos tacos de jamón que le aportan textura y un punto salado delicioso. Además, puedes prepararla con antelación, y te aseguro que aliño, sencillo pero acertado, la convierte en un plato que brilla con luz propia. Si te gustan las ensaladas de patata te invito a probar una con atún y alcaparras (mis ingredientes preferidos para el verano), añadirle tomate y aguacate y conseguir así un túper súper completo para del trabajo o darle un toque sofisticado con espárragos y salsa de yogur ¡ideal para impresionar! La clave de esta receta está en su equilibrio de sabores. Las patatas cocidas aportan suavidad y hacen que esta ensalada sea saciante; las espinacas baby, con su frescura, equilibran la textura; el jamón cocido añade un toque sabroso y las pasas introducen un contrapunto dulce que la hace irresistible. Por último, el queso manchego redondea el plato con su intensidad y un toque ligeramente cremoso. Además, es una receta extremadamente versátil. Puedes servirla fría en verano o a temperatura ambiente en días más frescos . Incluso puede ser un acompañamiento ideal para carnes o pescados. Esta ensalada admite muchas variaciones según tus gustos o los ingredientes que tengas a mano: Más frescura : Añade unas rodajas de pepino o unos tomates cherry cortados a la mitad. Más textura : Sustituye las pasas por nueces o almendras laminadas. Aportarán un toque crujiente que combina de maravilla. Un toque diferente : Si te gustan los sabores más intensos, prueba a sustituir el jamón cocido por taquitos de jamón serrano o panceta crujiente. Queso alternativo : Si no tienes manchego, puedes usar queso feta para un toque salado y cremoso. Aunque el aliño de esta receta es simple, puedes darle un giro añadiendo un poco de miel al vinagre balsámico para equilibrar la acidez y potenciar el contraste de sabores. Otra opción es preparar un aliño con mostaza, aceite de oliva y un toque de limón, que combina a la perfección con los demás ingredientes. La ensalada de patata, espinacas baby, jamón y queso es un plato que combina ingredientes humildes para conseguir un bocado delicioso. Tanto si la preparas para una cena informal como para una ocasión especial, siempre será un éxito en la mesa. ¿Te animas a probarla? Una vez que lo hagas, será una de esas recetas a las que vuelves una y otra vez. ¡Manos a la obra!