El repertorio de dulces tradicionales para Semana Santa es extensísimo, además de delicioso. Los pestiños , los buñuelos , las torrijas o los bartolillos atraviesan mi retina y no puedo dejar de salivar. Ya estoy pensando en mi taza de chocolate caliente para acompañarlos. A la larga lista, hoy sumo una receta más, igual de rica y muy típica de Semana Santa y de Cuaresma, aunque se puede tomar durante todo el año. Se trata de los piñonates , unos dulces deliciosos de herencia gibraltareña que se han mantenido a lo largo de los años y que han ido pasando, de generación en generación, a través de las abuelas, hasta nuestros días. Y aunque el proceso de la receta es algo más entretenido que unas torrijas tradicionales, por ejemplo, lo cierto es que vale la pena hacerlos porque el resultado es espectacular . Sus ingredientes son supersencillos y seguro que ya los tienes en casa, así que solo te hace falta encontrar el tiempo (porque las ganas te vendrán solas cuando veas el video que te hemos preparado). Solo necesitas harina, levadura, huevos, aceite aromatizado y leche, que una vez frita, rebozarás en almíbar de miel. Quedan crujientes por fuera , ligeramente esponjosos por dentro y con un sabor a miel que conquista a grandes y pequeños. En la receta de hoy, los hemos preparado sin ningún tipo de frutos secos, pero como todos los dulces tradicionales, hay infinitas versiones que incorporan piñones, almendras o nueces . Algunas incluyen también canela, aguardiente o incluso chocolate. Pero hoy nos hemos quedado con la versión más sencilla y clásica. Claves para conseguir el mejor resultado Cuando cortes la cáscara de naranja, asegúrate de no coger la parte blanca , ya que amarga un poco. También puedes usar cáscara de limón. El aroma cítrico es delicioso tanto con naranjas como con limones. No pongas muchos cilindros en la sartén al hacer la fritura y deja espacio entre ellos. Ten en cuenta que al expandirse podrían pegarse y además, bajaría la temperatura del aceite y el resultado no sería tan crujiente. Para hacer la versión con frutos secos (piñones, almendras o nueces), incorpóralos antes de verter el almíbar con miel.