Son muchas las personas que piensan que las verduras, especialmente las acelgas , son muy insípidas y aburridas a la hora de comer. Pero, la verdad, es que si se cocinan con un poco de gracia, pueden llegar a ser realmente una auténtica delicia. En esta ocasión, en Cocina Fácil no solo las cocinamos de forma rica, sino que, además, tienen una presentación tan vistosa que las puedes usar para servir en una comida de fiesta o en Navidad para invitados vegetarianos. Se trata de unas acelgas con avellanas y calabaza . Muy fáciles de preparar, estamos seguros que, a la que las lleves a la mesa, todo el mundo quedará encantado y, lo bueno, es que, gracias a este plato, podrás aligerar y compensar un poco el resto del menú. Y si te han entrado ganas de descubrir otras recetas en las que las protagonistas sean las acelgas, aquí tienes más ideas suculentas. Prueba, por ejemplo, el pastel de acelgas, espinacas y patata, gratinado con queso , las tartaletas con acelgas salteadas y huevo mollet o los paquetitos de acelgas con arroz, verduras y setas . Pasos esenciales Una de las claves de esta receta, es la forma de cocinar las acelgas. Olvídate de esas acelgas con poco sabor y de textura demasiado blanda que cocinaba tu madre y prepárate para aprovechar todo su potencial . Para conseguirlo, sigue nuestra receta paso a paso. Se trata de elaborar las acelgas de tres maneras distintas. Una vez bien limpias y sin restos de tierra, separa los tallos o pencas de las acelgas, por un lado, y las hojas, por el otro. Los tallos se cortan en juliana fina con un cuchillo afilado, y se hierven en agua con sal, y las hojas se trocean y se rehogan en una sartén con aceite, ajo picadito y unas avellanas. ¡Ya verás qué sabor! Respecto a la última elaboración, utilizamos unas acelgas rojas o espinacas baby . Una vez lavadas, sécalas bien y fríelas en una sartén con un poco de aceite. Así aportarás un toque crujiente al plato. Al freír las hojas de acelga roja, tapa la cazuela para evitar las salpicaduras de aceite y cuando estén doraditas, retíralas enseguida para que no se quemen. Sobre el emplatado, solo necesitarás un molde cuadrado . Primero, pon una capa de calabaza asada, luego las hojas de acelga rehogadas y, encima, los tallos. Retira el molde con cuidado y decora con las hojas de acelga fritas. Ideas para las acelgas con avellanas y calabaza A la hora de comprar las acelgas, elige las que veas más frescas. Tienen que estar brillantes y tersas, sin hojas ennegrecidas . Y, una vez en casa, guárdalas en la nevera hasta el momento en el que vayas a usarlas. Si se vuelven un poco mustias, corta el final del tallo y ponlas en un vaso con agua, como si fueran un ramo de flores, y ya verás cómo recuperan su firmeza. Al cortar las pencas, si las notas un poco leñosas, acuérdate de quitar las hebras . Para ello, pon el cuchillo en el borde del tallo, haz una pequeña incisión y tira hacia abajo, saldrán unos hilillos duros que puedes descartar porque son difíciles de comer. En lugar de avellanas, puedes decantarte por otros frutos secos. Quedarán muy bien con nueces, piñones o almendras . Y la calabaza se puede sustituir por zanahoria cortada en daditos. Puede ser asada o hervida. Al saltear las hojas de acelgas, puedes agregar unos daditos de jamón curado o de beicon . Antes de servir, vierte un hilo de aceite picante por encima. Le aportará un toque muy especial.