El flan es una de las elaboraciones más tradicionales de nuestra gastronomía y también uno de los postres más típicos de las abuelas. No hay familia que no tenga su propia receta de flan, sea de huevo o de vainilla. Además de los dos tipos de flan básicos, también hay muchas recetas que incorporan otros ingredientes y sabores a la base del flan, que es una mezcla de huevos (o algún espesante en el caso de que no lleve huevo, que es el ingrediente que adquiere consistencia con el calor y hace que el flan cuaje), leche y azúcar. Algunas recetas incorporan frutas para dar un plus de sabor al flan, como el flan de manzana , el flan de melocotón en almíbar , el flan de naranja o el de coco . ¿Más ingredientes que se pueden añadir a un flan? Sin duda chocolate y frutos secos . Una mención aparte se merecen los flanes de queso, como el que te mostramos hoy en Cocina Fácil. Normalmente se elaboran con queso crema, el clásico queso de untar, o con quesitos, en alguna receta también con requesón. Pero en nuestra receta de hoy no se trata de un queso cualquiera, es mascarpone, la misma variedad de queso crema que se emplea para elaborar el tradicional tiramisú . El mascarpone es un queso suave y cremoso, originario de la Lombardía italiana, que comenzó a producirse hacia els siglo XVI. En su elaboración se utiliza íntegramente crema de leche de vaca y ácido cítrico o ácido tartárico para coagularla. Este flan de queso mascarpone es como un abrazo de la abuela en forma de postre. Es la receta casera que une lo clásico con lo irresistible. ¿El truco? Como has podido ver en el vídeo, nada de complicaciones, solo la magia de mezclar ingredientes y hornear. Después de un rato en el horno, el flan se convierte en una delicia suave que conquista paladares. ¿Con qué acompañar el flan de mascarpone? Aunque esta receta de flan es tan deliciosa que no necesita ninguna guarnición, si quieres servirlo en una ocasión especial, como una cena con amigos o una comida de celebración, toma nota de estas ideas: Salsas dulces Salsa de frutos rojos: el contraste ácido de las fresas, frambuesas o arándanos realza el dulzor del flan. Salsa de chocolate: una idea perfecta si buscas una combinación de sabores que siempre funciona. Crema inglesa: es una crema parecida a las natillas pero más líquida que le va muy bien al flan. Tofe: esta es una opción ideal para los más golosos, pues el tofe es la crema más dulce que puedes elaborar. Frutas frescas Frutas del bosque: fresas, frambuesas, arándanos... Los frutos rojos añaden color a la receta (no olvides que la comida entra también por los ojos) y un contraste ácido. Cítricos: gajos de naranja o mandarina, incluso un poco de ralladura de limón o naranja espolvoreada sobre el flan conseguirán aromatizarlo y darle un matiz distinto y refrescante. Frutas tropicales: unos dados de mango, piña o maracuyá aportarán un toque exótico al postre. Galletas o frutos secos Galletas o barquillos: tritura unas galletas o sirve un barquillo junto al flan. El contraste de texturas cremoso-crujiente es muy interesante. Nueces o almendras caramelizadas: espolvorea trocitos sobre el flan para un toque crujiente. Helados o cremas Helados: una bola de helado encima del flan (o a su lado) aportará una nota fresca al postre y un agradable contraste de temperatura. Nata o trufa: unos copetes de nata montada o trufa (nata con un poco de cacao) decorarán con mucho estilo tu flan de mascarpone.