Cheesecake de vainilla sin horno (¡facilísimo!)

La tarta de queso es una de nuestras favoritas. Con esta receta siempre sale bien, porque no necesita horno ni lleva gelatinas. ¿Te animas a preparar esta cheesecake gourmet?

Marta Sánchez
Marta S. Galindez

Periodista especializada en gastronomía

Cheesecake sin horno con vainilla

El cheesecake (la tarta de queso de toda la vida) es un imprescindible en cualquier recetario de repostería. Al horno, este pastel clásico está buenísimo; pero si no te quieres liar mucho, hay opciones más rápidas y fáciles. Como este cheesecake de vainilla, sin horno y facilísimo, que sube un peldaño más el listón de los postres ricos y sencillos. 

Nos encanta esta receta por muchas razones, pero hay una muy especial. No lleva gelatina, lo que la convierte en una opción estupenda para vegetarianos. Y como no tiene que cuajar, no hay riesgo de equivocarse en las cantidades o la preparación y que luego se quede demasiado líquida o compacta. 

Prepara un cheesecake de vainilla facilísimo y sin horno

En el canal 'Let's Cook Easy' nos muestran el paso a paso completo para hacer esta tarta. ¡No puede ser más sencillo!

El proceso es muy sencillo: solo hay que preparar la base de galletas, batir y montar muy bien los ingredientes y refriegrar la tarta de queso el tiempo suficiente como para que se asiente bien.

Es tan fácil, que resulta perfecta para hacerla con los peques: pasaréis una tarde fantástica... ¡Y todos comeréis tarta!

Cheesecake de vainilla sin horno
Para 6 personas
Ingredientes
  • 150 g de galletas
  • 60 g de mantequilla derretida
  • 450 g de queso de untar
  • 60 g de azúcar en polvo
  • Extracto de vainilla
  • 200  ml de nata para montar (30% materia grasa)
Paso a paso
  1. Prepara la base de galleta

    Forra la pared de un molde desmontable de 26 cm con papel de horno. Mete las galletas troceadas en una bolsa con cierre hermético y pasa el rodillo por encima, hasta que queden trituradas pero no en polvo. Ponlas en un bol grande, añade la mantequilla derretida y mezcla con las manos. Extiende la masa en la base del molde y presiónala con la base de un vaso bien limpio. Mete el molde en la nevera mientras preparas la mezcla para la tarta.

  2. Monta los ingredientes

    Pon el queso de untar en un bol grande y bátelo con la batidora eléctrica de varillas. Añade la mitad del azúcar y 1 cucharadita de esencia de vainilla, y sigue batiendo hasta que quede suave y uniforme. Aparte, monta la nata con el resto del azúcar; debe quedar bien compacta.

  3. Mezcla el queso con la nata

    Añade la nata montada al queso batido y mezcla todo con la espátula. Hazlo con movimientos envolventes, muy despacio, para evitar que la nata se baje. Mezcla hasta que todo quede integrado; pasa la mezcla al molde y extiéndela bien sobre la base de galletas. Golpea ligeramente el molde sobre la encimera para asentar la mezcla y alisa la superficie.

  4. Refrigera la tarta

    Mete el molde en la nevera y deja que la tarta se enfríe entre 6 y 8 horas. Después, retira las paredes del molde y sácala con cuidado. Ponla en una fuente de servir y adórnala: puedes depositar rosetas de nata montada con la manga pastelera o cubrirla con arándanos, mermelada, frutos rojos... 

Anímate a preparar esta tarta y súmala a tu recetario. ¿Quieres más opciones? Apunta: puedes hacer una New York cheesecake, cheesecakes con chocolate y galletas o una irresistible cheesecake de chocolate sin horno. Todo un trío de ases.