Muy sencillas de cocinar y deliciosas, las patatas son un gran recurso en la cocina. Y es que, con ellas, se pueden preparar platos de todo tipo. Desde purés hasta estofados, pasando por ensaladas o guarniciones para acompañar carnes o pescados. En esta ocasión te descubrimos cómo preparar unas patatas asadas rellenas con pisto y un huevo de codorniz . Quedan tan gustosas que las puedes servir tanto en un menú de diario como en una cena de picoteo o en una comida especial. Seguro que se convierten en un clásico de tu recetario. Si te han entrado ganas de conocer más recetas nuevas con patatas, no te pierdas las cazuelitas de puré de patata con tomate , el guiso aromático de gambas, patatas y níscalos o el timbal de ensalada de patata, atún y gambas . Compra patatas de calidad La clave para que este plato quede perfecto es adquirir unas patatas que no se deshagan y que queden tiernas. Dentro de la amplia variedad que existe en el mercado, dos que suelen funcionar bien son la Monalisa o la Kennebec. Antes de asarlas, acuérdate de limpiarlas bien bajo el chorro del agua del grifo, con ayuda de un cepillito, para eliminar los restos de tierra que puedan tener. Sécalas bien con papel absorbente de cocina y cuécelas en el horno durante unos 45 minutos. Cuando al pincharlas con la punta de una brocheta, esta se hunda sin problemas, ya las puedes retirar. En cambio, si ves que todavía ofrecen resistencia, déjalas unos minutos más. Para extraer la pulpa, te recomendamos que utilices una cucharilla vaciadora o una cucharita de postre y, sobre todo, deja un centímetro de borde. Si dejas solo la piel, esta se puede romper y el efecto no sería tan bonito. Variantes para las patatas rellenas con pisto y huevo Para una versión más gourmet, agrega sobre los huevos de codorniz unas lascas o unas gotas de aceite de trufa . También puedes añadir encima del pisto, un poco de queso parmesano rallado. No pongas el huevo de codorniz y gratina. Puedes sustituir el pisto de verduras, por unos champiñones o unas setas de temporada . Antes de colocarlas, saltéalas en una sartén con ajo y perejil. En lugar de asar las patatas en el horno, las puedes hervir en una olla . Para que la piel te quede entera, cuécelas con abundante agua caliente, sal y unas gotitas de vinagre. En esta receta usamos unos huevos de codorniz fritos, pero también puedes cocerlos y agregar solo un par de rodajitas . El pisto lo puedes comprar en conserva ya preparado, pero también lo puedes hacer en casa. Corta 1 cebolla, 1 calabacín, 1 tomate, 1 pimiento verde y 1/2 pimiento rojo en daditos, rehoga todas las verduras en una sartén con aceite durante unos 25-30 minutos, removiendo de vez en cuando. Transcurrido el tiempo, retira y salpimienta. Si haces más de la cuenta, lo puedes conservar en la nevera y comerlo con tostadas o como guarnición de alguna carne o pescado.