Es llegar la primavera y el verano y los menús semanales de la mayoría de las casas se llenan de ricas y variadas ensaladas saludables llenas de nutrientes y mucho sabor. Sin embargo, según va avanzando el año y, en especial, con el inicio de octubre, parece que pasan a un discreto segundo plano debido en parte al brusco cambio de temperaturas. El otoño viene cargado de un montón de alimentos de temporada muy fáciles de combinar entre ellos y merece la pena sacarles mucho provecho y degustarlos hasta bien entrado el frío en deliciosas ensaladas de invierno . Por el momento te proponemos una receta fácil y sabrosísima con dos de ellos: la ensalada de octubre con calabaza y granada. Tanto calabaza y granada son dos ingredientes muy agradecidos pero c on ciertas peculiaridades a la hora de pelarlas . La calabaza es muy dura y por ello suele hornearse con unas incisiones para facilitar este punto. Sin embargo, aunque es muy práctico para sacar la pulpa con una cuchara, no lo es tanto cuando la receta la pide en dados o trozos. ¿Cómo proceder entonces? En el caso de una calabaza de piel fina como la calabaza cacahuete, la puedes pelar en crudo cortando los extremos y luego utilizando un pelador. Recuerda quitar las semillas. Es el turno de la granada. Si te gusta su peculiar sabor entre dulce y amargo, te encantará este truco para facilitarte la labor de pelarla y poder disfrutar de ella fácilmente. Corta la parte superior con cuidado y luego haz unos cortes de arriba abajo para sacar los gajos . A continuación ábrela como si fuera una naranja y retira la telita del centro. Ahora que ya tienes los dos ingredientes principales preparados, tendrás que asar la calabaza con sal, ajo y cebolla en polvo unos 50 minutos removiendo de vez en cuando para que se haga por todos sitios por igual. Mézclala luego con la granada, el queso, los pistachos y un buen aliño con miel . ¡Y ya la tienes! Consejos para una ensalada de octubre perfecta ¿No encuentras la calabaza pelada y envasada al vacío? Compra una de tamaño mediano asegurándote de que tiene un color homogéneo, sin manchas ni golpes ni arañazos. Lávala, córtala en pequeñas rodajas y quita la piel de cada una. ¡Y lista para el horno! Al tratarse de una ensalada de octubre, la idea es que se sirva tibia y el queso se derrita con el calor residual de la calabaza asada agregando textura y más sabor. Si no la hubieras asado en el momento, puedes darle un golpe de calor para conseguirlo. Aunque nos encantan las mieles muy intensas como la de brezo, quizá para esta receta se agradezca una más suave para que equilibre sabores y no reste protagonismo a los demás ingredientes. Prueba con una de eucalipto o mil flores. ¿Tienes una miel estupenda en casa pero está demasiado espesa? Sumerge el bote abierto unos instantes en agua caliente y verás cómo enseguida se vuelve más líquida. Así será mucho más fácil trabajar con ella. ¡Haz la prueba!