1. Patatas al caliu o patatas al calor 2. Escalivada o verduras a la brasa 3. Frutas asadas Preparar una barbacoa es uno de los principales pasatiempos veraniegos pero la mayoría se dedica a disfrutar de distintos tipos de carne con una buena salsa mientras las brasas se van a apagando solas. Pero, ¿y si pudiéramos aprovechar esos rescoldos para hacer otro tipo de platos? Con lo que implica encender el fuego , es una manera genial de sacarle partido y tener listas, por ejemplo, unas patatas con un toque especial para otro día o incluso preparar un postre diferente. Aquí tienes tres ideas infalibles para aprovechar las brasas de una barbacoa. Los rescoldos de una barbacoa aún nos pueden tener reservadas muchas alegrías. Y es que, tanto apagarlas como dejar que se consuman sin aprovecharlas es todo un desperdicio . Y lo mejor de todo es que estas ideas que te proponemos se pueden hacer casi solas mientras tú disfrutas de los platos principales. 1. Patatas al caliu o patatas al calor No son más que patatas asadas a la brasa. Lo único que tienes que hacer es lavarlas bien, envolverlas en papel de aluminio y “enterrarlas” con mucho cuidado entre las brasas para que se cuezan. Utiliza siempre guantes, pinzas... Cuando estén hechas (compruébalo pinchándolas con un cuchillo) l as puedes utilizar para acompañar carnes y pescados, huevos o incluso para hacer una ensalada. Le darán un sabor muy característico y apetitoso. 2. Escalivada o verduras a la brasa Los pimientos, las berenjenas y las cebollas también pueden cocinarse con esas brasas, juntas o por separado, para elaborar distintos platos como la escalivada tradicional . En este caso, hay que ponerlas cortadas en la rejilla de la barbacoa, muy cerca de las brasas. Lo mejor es ponerlas en la parrilla e irle dando la vuelta para que se asen igual por todos los lados. Esas verduras asadas, con sutil sabor a leña, son perfectas para muchos platos de verano , desde la misma escalivada hasta el zarangollo o un hummus de berenjena, unas cebollas rellenas… 3. Frutas asadas Las manzanas, melocotones o la piña son buenos candidatos para hacerlos en las brasas. Hay que pelarlas y cortarlas en trozos, ponerlas en una fuente y añadir un poco de azúcar por encima para que se caramelicen al calor de las brasas. El resultado es una fruta ligeramente asada perfecta para servir por ejemplo con helado.