Mi amiga valenciana me ha chivado la receta de su abuela para hacer rosquillas de calabaza, típicas de Carnaval, ¡y están buenísimas!

Crujientes por fuera, suaves por dentro y con un toque irresistible de canela, limón y anís. ¡No te pierdas estas deliciosas rosquillas de calabaza!

ruth puig cocina facil
Ruth Puig

Periodista especializada en gastronomía

Rosquillas de calabaza
Istock
6 personas
60 min

5

(3 votos)

Tipo Plato:

Postres

Precio:

€ €

Dificultad:

Media

En muchos pueblos y ciudades de la Comunitat Valenciana, cuando llega Carnaval se preparan deliciosos dulces típicos de esta época del año que también son tradicionales de Cuaresma, Semana Santa y de Fallas. Hasta ahora, yo conocía la coca de llanda o les orelletes, que también se comen en Cataluña y que forman parte del recetario tradicional español para Carnaval, como postres típicos de la abuela.

Pero, hace unos días, estaba yo hablando con una amiga mía que es valenciana y me dijo: "¿y no has probado nunca las rosquillas de calabaza? También son típicas de mi tierra y yo las preparo con la receta que me enseñó mi abuela". No tardé ni un segundo en pedirle la lista de ingredientes y el paso a paso de la elaboración, claro, y al día siguiente ya las estaba cocinando en casa. Son espectaculares, y por eso quiero compartir contigo esta receta tradicional.

El mejor momento de la calabaza es el otoño, pero ahora ya la podemos encontrar durante todo el año. Su sabor dulce y suave es perfecto para muchas recetas, como estas deliciosas rosquillas fritas de calabaza. Tienen un sabor irresistible gracias a la propia calabaza, la canela y el limón, y también por las semillas de anís que se añaden a la masa. Su textura es crujiente por fuera y suave por dentro. ¡Te encantarán!

Esta receta es ideal para una merienda casera, porque es fácil y rápida de preparar. Solo necesitas unos pocos ingredientes que seguramente tienes en casa, y en poco tiempo podrás disfrutar de unas rosquillas irresistibles, que van a desaparecer en cuando las saques a la mesa. 

¿El proceso? ¡Es muy fácil! Primero, cocina la calabaza y déjala enfriar un poco. Luego, mezcla los ingredientes secos con los húmedos y deja reposar la masa por unos minutos. Forma las rosquillas con las manos, haciendo un agujero en el centro de cada una. Finalmente, fríelas hasta que estén doradas y, cuando las saques del aceite, rebózalas en azúcar. ¡El resultado es delicioso!

Ingredientes paraMi amiga valenciana me ha chivado la receta de su abuela para hacer rosquillas de calabaza, típicas de Carnaval, ¡y están buenísimas!

  • 350 g de calabaza
  • 350 g de harina
  • 80 g de azúcar blanco
  • 1 cucharadita de levadura
  • 1 cucharada de anís en grano
  • Ralladura de un limón
  • Canela al gusto
  • Para freír y rebozar
  • Aceite de girasol
  • Azúcar

1. Cuece la calabaza

Primero, pela y corta la calabaza en trozos. Puedes cocerla en el microondas a máxima potencia durante unos 8 minutos, hasta que esté bien blanda. Después, escúrrela muy bien para eliminar el exceso de agua y, cuando esté a temperatura ambiente, resérvala.

2. Mezcla los ingredientes

Coloca la calabaza triturada en un bol grande. Añade el anís en grano, la ralladura del limón, la canela y el azúcar. Mezcla bien todos estos ingredientes para que se integren perfectamente. Ahora, incorpora la levadura y la harina, poco a poco, y continúa mezclando hasta obtener una masa homogénea. Si la masa te queda muy blanda, puedes añadir más harina hasta que tenga la consistencia adecuada para formar las rosquillas.

3. Deja reposar la masa

Deja reposar la masa durante unos 30 minutos para que todos los sabores se asienten y la masa tome cuerpo.

4. Forma las rosquillas

Mientras reposas la masa, pon a calentar el aceite de girasol en una sartén o freidora a fuego medio-alto. Con las manos ligeramente enharinadas o engrasadas con un poco de aceite, toma pequeñas bolitas de masa y, con el dedo, haz un agujero en el centro de cada bolita para formar las rosquillas.

5. Fríe las rosquillas

Una vez el aceite esté bien caliente, empieza a freír las rosquillas con cuidado, dejándolas dorarse por ambos lados. Cuando estén listas, sácalas con una espumadera y colócalas sobre un papel absorbente para eliminar el exceso de aceite.

6. Reboza en azúcar y disfruta

Mientras las rosquillas aún están calientes, espolvorea azúcar sobre ellas para darles un toque dulce y extra sabroso.

¡Trucos para una receta perfecta!

Para que las rosquillas salgan perfectas, escurre bien la calabaza después de cocerla, para que la masa no quede demasiado húmeda. Si la masa está blanda, agrega un poco más de harina pero sin excederte, o quedarán duras.

Cuando frías las rosquillas, asegúrate de que el aceite esté caliente para que se doren bien. Si la masa se pega, úntate las manos con un poco de aceite o mójatelas en agua. Después de freírlas, rebózalas en azúcar mientras estén calientes para que se adhiera bien a la superficie de los dulces.

Aunque existen otras recetas de rosquillas que permiten ser cocinadas en la sartén o en el horno de manera indistinta, las rosquillas de calabaza valencianas no se pueden hornear, porque la masa es muy líquida, no es una masa consistente y moldeable como la de estas rosquillas de naranja

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