Viajé a Sicilia en Carnaval y me enamoré de los cassatelle (y ahora no puedo parar de hacerlos)

Si te gusta la repostería italiana, no te pierdas los cassatelle: los raviolis dulces fritos italianos, rellenos de ricotta y con todo el sabor de Sicilia. ¡Fáciles de hacer y deliciosos!

ruth puig cocina facil
Ruth Puig

Periodista especializada en gastronomía

Cassatelle sicilianos
Istock
4 personas
60 min

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Tipo Plato:

Postres

Precio:

€ €

Dificultad:

Media

Si te gusta la repostería italiana, tienes que probar los cassatelle, una receta dulce típica del carnaval italiano. Son pequeños raviolis fritos rellenos de una crema suave de ricotta, perfectos para una ocasión especial o para sorprender a tus invitados con algo delicioso y diferente. Este postre de Carnaval tiene una preparación fácil de seguir que te hará sentir como si estuvieras en las calles soleadas de Italia durante el carnaval.

¿Cuál es su historia?

Los cassatelle son muy populares en el sur de Italia, especialmente en Sicilia. Este dulce simboliza el final del invierno y la llegada de la primavera, y se disfruta en el ambiente festivo del carnaval. En Sicilia, freír dulces como los cassatelle es una tradición antigua, que nació como una forma económica de usar los ingredientes antes de la Cuaresma, cuando se evitaban los alimentos ricos y grasos. Con el tiempo, esta receta ha pasado de generación en generación y se ha convertido en un símbolo de la cocina siciliana.

¡Hay muchas formas de prepararlos! La masa es ligera y crujiente, y se rellena con ricotta y azúcar glass. Luego, se fríen hasta que estén dorados. Al final, se espolvorea azúcar glass por encima, dándoles un sabor dulce y suave que te encantará desde el primer bocado.
Si nunca has hecho cassatelle, esta receta es ideal para empezar. Con pocos ingredientes y poco tiempo de preparación, podrás disfrutar de un delicioso dulce italiano en casa. ¡Anímate!

Ingredientes paraViajé a Sicilia en Carnaval y me enamoré de los cassatelle (y ahora no puedo parar de hacerlos)

  • 200 g de harina común
  • 130 g de sémola rimacinata (o harina común)
  • 50 g de mantequilla (o manteca de cerdo)
  • 20 g de azúcar
  • 80 ml de vino blanco
  • 1 huevo
  • 20 ml de agua
  • 8 g de levadura en polvo para postres
  • Para el relleno
  • 200 g de ricotta
  • 30 g de azúcar glass
  • para freír
  • Aceite
  • para espolvorear
  • Azúcar glass

1. Prepara la masa

Empieza mezclando las harinas, el azúcar y la levadura en polvo en un bol grande. Remueve con una cuchara para integrar bien los ingredientes secos. Luego, añade el huevo, la mantequilla a temperatura ambiente y el vino blanco. Amasa durante unos minutos hasta que todo esté bien mezclado. Si la masa está muy seca, añade un poco de agua hasta que quede suave y algo elástica. Pon la masa sobre la encimera y amasa un poco más hasta que esté bien suave. Envuelve la masa con film transparente y deja reposar en el frigorífico durante unos 30 minutos.

2. Elabora el relleno

Mientras la masa reposa, puedes preparar el relleno de ricotta. Si tienes tiempo, pon la ricotta en un colador el día anterior para que suelte el exceso de líquido. Luego, mezcla la ricotta con el azúcar glas hasta que quede una crema suave. Si quieres darle más sabor, añade un poco de canela o ralladura de naranja. Deja reposar la mezcla para que los sabores se mezclen bien.

3. Forma los cassatelle

Cuando haya pasado el tiempo de reposo, saca la masa del frigorífico y ponla sobre una superficie ligeramente enharinada. Estírala con un rodillo hasta que tenga unos 2 mm de grosor. Usa un cortador o un vaso para cortar discos de masa de unos 8-10 cm. Pon un poco de crema de ricotta en el centro de cada disco, sin poner demasiado para que no se derrame al freír. Luego, dobla cada disco por la mitad, formando una media luna, y aprieta los bordes con los dedos o un tenedor para sellarlos bien.

4. Fríe los cassatelle

En una sartén grande, calienta suficiente aceite a fuego medio para freír los cassatelle. Cuando el aceite esté caliente, pon con cuidado los cassatelle en la sartén, sin llenarla demasiado para que no se peguen. Fríe los cassatelle unos 3-4 minutos por cada lado, hasta que estén dorados y crujientes. Cuando estén listos, sácalos con una espumadera y ponlos sobre papel absorbente para quitar el exceso de aceite.

5. Espolvorea con azúcar glas

Cuando los cassatelle estén fríos o tibios, espolvorea generosamente con azúcar glas por encima para darles ese toque dulce tan característico.

¡Trucos para una receta perfecta!

  • Reposo de la masa: No te saltes el paso de reposar la masa en el frigorífico. Este descanso ayudará a que la masa se maneje mejor y sea más fácil de estirar.
  • Evita un relleno aguado: Asegúrate de escurrir bien la ricotta para evitar que el relleno se vuelva líquido y se derrame durante la fritura.
  • Aceite bien caliente: El aceite debe estar bien caliente para que los cassatelle se frían rápidamente y queden crujientes sin absorber demasiado aceite. Si no estás seguro, prueba con un trozo pequeño de masa antes de añadir todos los cassatelle.
  • Variedades de relleno: Puedes experimentar con otros sabores en el relleno, como un toque de cáscara de limón, vainilla o incluso un poco de cacao en polvo para darle un giro diferente.
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