“En nuestra mente pueden acumularse tantos trastos como en nuestro trastero o en otros espacios de la casa”. Es una de las últimas conclusiones que ha compartido Cristina Muñoz, experta en orden y limpieza, a través de sus redes sociales. Más allá de la organización del hogar, lo cierto es que nuestro propio cerebro también necesita reestructurar sus ideas para seguir adelante con el día a día. “Hay que liberarlo de lo que no es necesario ni útil porque está ocupando un espacio precioso”, señala la experta. Por este importante motivo, ha compartido varios consejos claves para reordenar nuestras ideas.
“Limpia tu interior igual que limpias tu exterior”
Reordenar las ideas de nuestra mente no es una tarea nada sencilla. Esclarecer nuevos objetivos y metas en la vida, a veces, tampoco. Sin embargo, es un trabajo necesario en ciertos momentos. El desorden mental es un problema que puede llegar a mermar la calidad de nuestro bienestar. También las inquietudes constantes sobre algo que ni siquiera va a ocurrir es uno de los mayores problemas. “Despejamos nuestra mente de lo negativo, de problemas que no lo son y de preocupaciones por aquello que aún no ha ocurrido o no podemos controlar”, señala Cristina Muñoz en sus redes sociales.
Aunque la rumiación es un problema complicado y recurrente, la solución es más sencilla de lo que parece y está al alcance de todos. “Tomémonos tiempo para pensar en cómo hacer desparecer las emociones negativas para que dejen de robar sitio en nuestra mente”, recomienda la experta. La mejor forma para ello es deshacerse de los pensamientos intrusivos. “Despejamos nuestra cabeza de trastos para dejar lugar a lo reamente importante y valioso. Eliminemos los pensamientos que dañan y apartemos de nosotros todo aquello que ni nos aporta ni nos suma”. El lema de Cristina es claro. “Limpia tu interior igual que limpias tu exterior”.
Limpiar la mente para reconectar con nosotros mismos
La felicidad también depende, en parte, del bienestar emocional. Es por este importante motivo que los expertos recomiendan buscar la tranquilidad mental. “Deberíamos limpiar y ordenar nuestra mente y liberarla de lo que ocupa espacio sin aportarnos nada”, insiste la experta en una de sus últimas publicaciones de redes sociales.
Cristina también ha reivindicado la importancia de ordenar nuestra mente y entorno a todos los niveles para mantener un bienestar general. “Las tareas de orden y limpieza nos conectan con nuestra casa y con nuestras cosas. Cuando aligeras tu casa de cosas y liberas el espacio, tu mente lo nota. Se siente descansada como si se hubiera quitado un peso de encima. Lo mismo que cuando ves tu casa limpia y reluciente. Esas tareas están mejorando tu entorno, lo que te genera bienestar físico y emocional”, asegura.
El poderoso impacto del orden sobre la productividad laboral, según Cristina Muñoz
El orden no solo genera paz y nos ayuda a reconectar con nuestro interior. También presenta otros beneficios de lo más significativos. La experta asegura que aumenta los niveles de “productividad y creatividad”. “La concentración se vuelve difícil de mantener al utilizar demasiado tiempo buscando material o apartando papeles para abrirnos el hueco en la mesa. “Al hacer más funcional nuestro espacio personal de trabajo, logramos mejorar nuestra productividad diaria. Cuando no existen obstáculos de por medio, siempre es más sencillo y rápido completar los quehaceres del día a día”, asegura.
Cristina Muñoz ha compartido algunas ideas para facilitar esta tarea los más desordenados. “Agrupa ya sea por actividad, temas, fechas, uso, función o similitud” y “decide cuál es la mejor opción u opciones, según de qué se trate”. Uno de los trucos más importantes que ha destacado para ser organizados es clasificar los distintos elementos del hogar según su frecuencia de uso. “Los de uso diario que estén accesibles sin que invadan el área de trabajo. Los de uso semanal en zonas por debajo de nuestra cintura y los de uso mensual o anual guardados por encima de nuestros hombros”, recomienda.
De esta forma es mucho más sencillo recurrir a los elementos necesarios con rapidez sin causar un enorme caos. “La cuestión es ahorrar movimientos y esfuerzos al acceder a aquellos artículos de uso diario y frecuente. Muchas veces no somos conscientes de la cantidad de tiempo que perdemos en la búsqueda de los materiales necesarios para trabajar. Un tiempo precioso que se nos va entre los dedos y que hace que las horas dedicadas al trabajo no sean tan productivas como nos gustaría”, añade Muñoz.
Lo mismo ocurre con las tareas pendientes. La mejor opción es desarrollar primero aquellas que son más importantes e incluso esenciales cada día e ir realizando poco a poco el resto por orden de relevancia. Para ello, la organización es clave. Distribuir los quehaceres en una lista evita que nuestra mente se sature y perdamos los papales.