La madrugada del viernes Alejandra Rubio (24 años) daba la bienvenida a su hijo junto a Carlo Costanzia (32 años) en un parto que ya confesaron que había sido muy duro al ser por cesárea. Sin embargo, tan solo 24 horas después de haber aparecido ante la prensa en un posado sin su pequeño, la recién estrenada mamá recibía el alta hospitalaria para comenzar su nueva vida en casa. Precisamente a su domicilio ha acudido su madre Terelu Campos (59 años) para poder ver la evolución de su hija pero también de su nieto.
La feliz pareja tiene por delante unos días muy convulsos. Por un lado, se encuentran totalmente felices de poder tener a su pequeño ya en casa y comenzar una etapa que sin duda los marcará para siempre al tratarse del primer hijo para ambos. Por otro lado, todo lo que ha supuesto este parto tan complicado requiere un descanso, sobre todo para la nieta de María Teresa Campos, aunque sus deseos de comenzar su nueva vida seguro que pueden más que ese merecido descanso tan necesitado.
Terelu Campos acude a casa de su hija Alejandra Rubio para visitar a su nieto Carlo y ejerce de abuela con el mejor detalle
Durante su estancia en el hospital, los abuelos han ido visitando a los estrenados padres y al nieto. Sin embargo, era la hermana de Carmen Borrego la que confesaba que habían ido alternándose, ya que su hija necesitaba descansar. Por ello, ninguno había coincidido con Mar Flores aunque en cambio sí lo había hecho con Alejandro Rubio, padre de su hija, y con el padre de Carlo Costanzia.
Lo que está claro es que Terelu va a ejercer de abuela orgullosa, puesto que ha manifestado sus deseos de poder estar con su nieto. Además, también dejaba claro que no iba a molestar, si no que ella estaría para ayudar a su hija y a su yerno en estos momentos tan especiales. Por ello, no ha sido de extrañar que minutos después de haber recibido el alta hospitalaria la colaboradora fuera de las primeras en acudir a la casa de su hija.
Además, la hija mayor de la veterana presentadora no lo hacía con las manos vacías. En las imágenes se aprecia como Terelu lleva varias bolsas de comida para que su hija y su yerno puedan disfrutar de estos primeros días en casa tranquilos sin necesidad de tener que salir a la calle. Además, es bastante probable que una de esas bolsas contenga jamón, un producto que seguro Alejandra ha echado en falta durante estos meses de embarazo.
De esta manera, la presentadora también comienza una nueva etapa en la que se estrena por primera vez, la de abuela. Además, lo hace con el mayor orgullo posible, ya que al desplazarse a la vivienda de su hija puede pasar algo de tiempo con su nieto mientras su hija y su yerno descansan un poco. Por otro lado, también puede comprobar la evolución de su hija tras el parto dificultoso que tuvo y así asegurarse que todo está en orden. Eso sí, el suculento regalo no podía faltar para este nuevo comienzo.
Terelu Campos, el gran apoyo de Alejandra Rubio y el pequeño Carlo
Desde el momento en que se conoció el embarazo de su hija, Terelu no ha ocultado su ilusión por convertirse en abuela. Son muchas las declaraciones que ha ofrecido a este respecto en los diferentes programas de televisión en los que colabora de manera habitual. Por ello, no ha sido de extrañar que durante estos días no se haya separado de su hija en ningún momento para poder brindarle su apoyo.
La hija mayor de María Teresa dejaba clara su postura ante este nacimiento, ya que se mostraba “encantada de la vida”, tal y como reveló ella misma en su intervención en ‘¡De viernes!’ horas después del parto de su hija. Además, era consciente del descanso que necesita su hija y por ello manifestaba sus intenciones de no ser una carga para nadie, estando únicamente para ayudar a los recién estrenados papás.
En cualquier caso, con su actitud Terelu tiene claro cuál es su espacio y lo que le corresponde a ella, motivo por el cual no quiso revelar nada relativo al parto de su hija al corresponderle a ella contarlo en todo momento. Pero además se ha configurado como el gran apoyo de la pareja, puesto que en el momento en que ambos comparecían ante la prensa para explicar cómo había transcurrido todo y mostrar su agradecimiento, era la abuela materna la que se habría quedado con el pequeño Carlo en la habitación del hospital, puesto que era ella quien se encontraba dentro en aquellos momentos. Esta situación puede repetirse con esta visita a casa de su hija.