¿Sabías que las joyas que elegimos pueden decir mucho más de nosotros de lo que imaginas? Muchas de ellas, además de adornar, nos conectan con recuerdos, emociones e incluso con aspectos ocultos de nuestra personalidad. De hecho, hay quienes sienten una afinidad natural por una piedra en particular, que suele coincidir en muchas ocasiones con los que los expertos en esoterismo llaman “piedras de nacimiento”.
Se dice que cada una de estas piedras tiene un vínculo energético especial con cada uno de los doce meses del año, por lo que llevar la que te corresponda puede ayudarte a potenciar tus cualidades, protegerte o incluso traerte buena suerte.
Esta tradición, que cada vez está más de moda, no tiene nada de moderna. Tiene raíces antiguas y sagradas. Se remonta al pectoral del sumo sacerdote hebreo, descrito en la Biblia, que contenía doce piedras preciosas representando a las tribus de Israel. Con el tiempo, esas gemas se asociaron a los doce meses del año, y así nació la costumbre de asignar a cada persona una piedra según su fecha de nacimiento, explican los expertos del medio angloparlante How Stuff Works.
¿Cuál es tu piedra de nacimiento?
Las piedras de nacimiento, como hemos visto, son mucho más que un elemento decorativo o incluso comercial. Su historia es profunda y su origen bíblico les confiere cierto cariz espiritual, que ha hecho que, a lo largo de los siglos, distintas culturas hayan atribuido a estas doce gemas propiedades curativas, protectoras o transformadoras.
La lista moderna de piedras de nacimiento ha cambiado mucho, sin embargo, aunque a principios del siglo XX y ya no queda apenas discusión sobre lo que dicen en realidad las escrituras. Algunas tradiciones, como la hindú o la tibetana, siguen teniendo variantes con matices únicos. Pero más allá de eso, lo interesante es que todas coinciden en una misma idea: las piedras tienen una energía especial que resuena con cada uno de nosotros, y aprender cuál es la tuya te puede beneficiar en gran medida.
Según concluyen la gran mayoría de los expertos, estas son las doce piedras de nacimiento.
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Enero: el granate
El granate, una piedra oscura y profunda, pertenece a quienes nacen en enero. Se dice que quienes nacen en este mes son de corazón fuerte y decidido, puesto que su piedra está relacionada con el coraje, la lealtad y la pasión por proteger a quienes aman.
Si es tu piedra, es muy probable que seas una persona muy comprometida, intensa y con una gran fuerza interior. Llevar esta piedra contigo te ayudará a mantener los pies en la tierra, reforzará tu autoestima y te permitirá avanzar con determinación incluso en momentos difíciles.
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Febrero: la amatista
La amatista simboliza la claridad, la sabiduría espiritual y el equilibrio. Quienes nacen bajo su influencia suelen tener una sensibilidad especial, un rico mundo interior y una tendencia a buscar el sentido más profundo de cada cosa.
Si esta es tu piedra, es probable que seas muy intuitiva, dada a la reflexión y que tengas un don natural para consolar a los demás. Con esta piedra de tu lado, te sentirás especialmente conectada a tu sabiduría interior, sentirás tu mente en calma y te protegerás de las influencias negativas.
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Marzo: la aguamarina
Si la aguamarina es tu piedra, estas de suerte. Esta gema, trasparente como el agua, es el reflejo de una personalidad pacífica, empática y comunicativa. Quienes nacen en marzo, suele decirse, tienen un gran talento para conectar con las emociones ajenas por medio de las palabras y de la comprensión emocional.
Llevar esta piedra contigo te recordará que es importante que mantengas la calma en todo momento, y te ayudará a expresar lo que sientes con claridad. Si es tu piedra, seguro que eres una persona que sabe transmitir serenidad donde quiera que vaya.
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Abril: el diamante
El diamante es símbolo de pureza, compromiso y luz, y pertenece a aquellos cuya voluntad firme nunca puede ser doblegada. Si has nacido en abril, seguro que tienes una personalidad fuerte y una naturaleza resiliente. Tienes claros tus valores y afrontas cualquier desafío con entereza.
Esta piedra puede revelar tu verdadera capacidad para brillar en los momentos más oscuros, recordándote la importancia de ser siempre fiel a ti misma. El diamante potencia la claridad mental y fortalece la determinación de quien lo porta.
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Mayo: la esmeralda
La esmeralda, de verde vibrante, refleja el lado más amoroso, generoso y conectado de la vida, en todas sus formas. Es por eso por lo que las personas de mayo suelen ser de aquellas que nutren, cuidan y crean vínculos de los que duran para toda la vida.
Si esta es tu piedra, es porque en ti hay una sabiduría natural que supera todas las cosas. Es esa sabiduría la que te permite ver la belleza en lo cotidiano, potenciando la armonía en tus relaciones y ayudándote a sanar viejas heridas del corazón.
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Junio: la perla
Las perlas simbolizan la pureza, la sensibilidad y la autenticidad. Si has nacido en junio, es muy probable que seas una persona intuitiva, observadora y con una gran profundidad emocionales. Y es que la belleza discreta de esta piedra habla de una luz interior que no necesita de artificios para brillar.
Si llevas una perla contigo, descubrirás que tu conexión con tu esencia más genuina se ve potenciada, invitándote a valorar la calma, la honestidad y el equilibrio emocional en todas sus formas.
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Julio: el rubí
El rubí, con su rojo encendido, representa la pasión, la ambición y la energía vital. Quienes tienen esta piedra como gema de nacimiento destacan, gracias a estas características, por ser personas valientes, intensas y profundamente entregadas a aquello que aman.
Si has nacido en julio, seguro que tienes un espíritu poderoso, un magnetismo personal inigualable y un deseo inagotable de vivir cada pequeño momento con intensidad. Llevar contigo un pequeño rubí te ayudará a asumir riesgos cuando sea necesario, a proteger tus deseos de influencias externas y a conectar con tu lado más creativo.
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Agosto: el peridoto
El peridoto, un cristal verde lima, es la piedra de la alegría, la renovación y la limpieza emocional. Es por eso por lo que las personas de agosto suelen ser de carácter vital, abierto y espontáneo.
Si es tu piedra, déjame que adivine: tienes un don especial para adaptarte a cualquier cambio y afrontar la vida siempre con una sonrisa. Lleva siempre contigo tu piedra para deshacerte de cualquier rastro de negatividad, aligerar el corazón y abrirte caminos nuevos con una energía fresca y luminosa.
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Septiembre: el zafiro
El zafiro es la piedra de la sabiduría, la introspección y la verdad. Si has nacido en septiembre, es muy probable que seas una persona que siempre lleva la integridad por delante, con un fuerte sentido de la justicia y un don especial para la reflexión.
Esta piedra es una prueba física de tu deseo de aprender, de tus ansias por crecer intelectualmente, de tu necesidad de construir relaciones basadas en la honestidad. Lleva un zafiro a tu lado para enfocarte y tomar decisiones llenas de sabiduría.
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Octubre: el ópalo
El ópalo, con su juego de luces y colores, es un reflejo de la personalidad creativa, emocional y cambiante de los nacidos en octubre. Como piedra de nacimiento, puede teñir tu personalidad con una imaginación fértil, una empatía desbocada y una sensibilidad especial que te acerca al arte y a la belleza.
El ópalo es una de esas piedras que potencia la capacidad de expresión, eliminando filtros, y ayudando a canalizar emociones. También te protege de energías densas cuando tu sensibilidad se intensifica, y te permitirá abrirte sin miedo a nuevas posibilidades.
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Noviembre: el citrino
Es el turno del citrino, que irradia luz, alegría y prosperidad. Como las personas nacidas en noviembre, cuyo carácter, siempre entusiasta y optimista, destaca por su gran generosidad.
Si esta es tu piedra, todos te conocen porque contagias buenas vibras allá a donde vas, y tienes facilidad para ver el lado positivo de todo en esta vida. El citrino te ayudará a mantener la mente enfocada, atrayendo a tu vida la abundancia y el saber disfrutar del presente con total plenitud.
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Diciembre: la turquesa
Acabamos con la turquesa, que representa la protección, la comunicación y el equilibrio emocional. Si tu mes es el de diciembre, seguro que tu intuición no tiene comparación. Tienes un don natural para escuchar y un fuerte deseo de que tu entorno sea armonioso.
Esta piedra puede ayudarte a conectar con tu sabiduría ancestral, ayudándote a expresar lo que sientes con claridad y la verdad de tu lado. Además, es una piedra ampliamente conocida por su don para proteger a los viajeros y canalizar la energía sanadora.