La soledad no deseada es una de las epidemias silenciosas más graves y preocupantes del momento. Así lo ha establecido la Organización Mundial de la Salud (OMS) tras analizar los últimos datos. Su conclusión es clara. La falta de conexión social y acompañamiento es una amenaza global para la salud pública en pleno siglo XXI.
Por este importante motivo, varios expertos en bienestar han querido abordar el problema ante la creciente oleada de casos, especialmente entre las personas mayores. Robert Waldinger, experto de la Universidad de Harvard y una de las mentes más importantes del momento, asegura que “las personas solitarias y socialmente aisladas se mantienen en una especie de estado de alerta crónico”.
La soledad: uno de los mayores problemas del momento que atenta contra el bienestar común
La soledad es un problema mucho más grave de lo que creemos. Según los expertos de la OMS, puede tener consecuencias devastadoras sobre la salud física y mental. Es una amenaza. También la Organización Mundial de la Salud sostiene que la falta de conexión social aumenta el riesgo de muerte prematura como ocurre con otros elementos nocivos como el tabaco o el alcohol. Es una evidencia que ha demostrado la ciencia junto a otros expertos en bienestar.
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El director del mayor estudio sobre felicidad de la Universidad de Harvard, Robert Waldinger, asegura que este silencioso problema merma nuestra calidad de vida. “Las personas solitarias y socialmente aisladas presentan niveles más altos de hormonas del estrés circulantes como el cortisol y niveles más altos de inflamación, factores que desgastan gradualmente diferentes sistemas corporales”, explica en una entrevista con ‘The Guardian’.
El experto asegura que no debemos pasar por alto este importante problema ya que los síntomas de estrés y ansiedad derivados pueden terminar con nuestro bienestar. Uno de los factores más comunes que influye sobre la desconexión social y contra el que luchan los expertos en psicología es el uso de las redes sociales. “La soledad está en aumento, pero también el tribalismo y esto se ve impulsado por la revolución digital”, asegura Robert Waldinger en el citado medio.
La necesidad de desconectar para volver a conectar con nuestro entorno, según el experto de Harvard
El mayor estudio sobre felicidad también ha abordado el uso de las redes sociales y su impacto sobre el bienestar. La conclusión tras décadas de investigación es clara. “Si usamos las redes sociales activamente para conectar es más probable que mejoremos el bienestar, pero si las consumimos pasivamente, a menudo lo empeoramos”, explica Robert Waldinger.
El mismo experto también ha puesto de manifiesto la necesidad de desconectar de las herramientas digitales para volver a conectar con nuestro entorno, ya que gran parte de la felicidad reside en las relaciones de calidad. “No sólo nos hacen felices, también nos ayudan a superar los momentos infelices”, añade el experto. Sin duda alguna, la mejor solución para hacer frente a la soledad son las relaciones sociales.
Es por este importante motivo que los expertos recomiendan aferrarnos a ellas a toda costa y, sobre todo, cuidarlas. La empatía, la generosidad o el amor son algunas de las herramientas clave y necesarias para mantener nuestras conexiones sociales, familiares y amorosas. “Si las personas mantienen una red de buenas relaciones, tienen más probabilidades de superar las tormentas y ser felices”, asegura Waldinger
La calidad de las relaciones es clave para alcanzar la felicidad
La calidad de las relaciones es también un aspecto de lo más importante en nuestra vida más allá del dinero o el trabajo. No se trata de mantener conexiones vacías, sino de que estas sean cálidas. "En un momento dado, preguntamos a la gente: '¿A quién podrías llamar en mitad de la noche si estuvieras enfermo o asustado?'. Creemos que todo el mundo necesita, al menos una o dos personas así", asegura Waldinger.
"Si no tienes eso, probablemente estés sufriendo", añade. También el filósofo de 85 años José Antonio Marina compartía este mismo mensaje en una entrevista con ‘La Vanguardia’. “Hay que hacer lo posible por que las relaciones funcionen bien. Aférrate con unas y dientes”, aconseja a toda costa.
La ciencia ha demostrado que las relaciones amorosas o sociales de calidad también ayudan a lidiar contra algunas enfermedades. Es una evidencia científica que en muchos casos la recuperación de un paciente es más efectiva cuando se siente acompañado. Los expertos insisten. Hay que cuidar a aquellas personas que forman parte de nuestra vida. Preocuparnos por los demás, intimar y ser empáticos son otras alternativas que podemos utilizar para reforzar nuestras relaciones y conexiones más personales.