Las informaciones en torno a la relación de Cristina Pedroche (36 años) y David Muñoz (45 años) no dejan de sucederse en los últimos días. Ya saltaron todas las alarmas cuando la presentadora no hizo ninguna felicitación pública a su chico en redes sociales por el día de San Valentín ni por el día del padre. Algo que, en sí mismo, no sería llamativo, de no ser porque nos tienen acostumbrados a dedicarse numerosas muestras de cariño en las redes sociales. Y si esto ya había sido motivo de atención, el hecho de que, sin dar más explicaciones, Cristina revelara en su programa, 'Zapeando', que se ha mudado junto a su hija Laia a casa de sus padres, donde ella creció, tampoco ayudó.
Las ambiguas palabras de David Muñoz
Pocos días después, fuentes cercanas a la pareja aclaraban que siguen juntos y que sencillamente se están terminando las obras de la casa a la que van a mudarse, aunque David, que fue pillado en el aeropuerto, decía, “si, nos hemos separado”, más en tono irónico que con la intención de confirmar la noticia, lo que hizo que perdiera fuerza dada la poca importancia que él le otorgó. De esta manera, no se sabe en qué punto está la relación, ni si hay o ha habido intención alguna de separarse más allá de los problemas logísticos de una mudanza.
El imperio inmobiliario de Cristina Pedroche
Lo que si puede confirmar Lecturas es que en el caso de que las cosas no fueran bien, Pedroche tendía lugares más que suficientes a los que mudarse. Cuenta con seis propiedades a su nombre. Una de ellas compartida con David, el piso en la zona de Embajadores que se compraron en 2015, un año después de casarse.
Se trata de un apartamento de 157 metros cuadrados con dos habitaciones, dos baños, jardín y piscina comunitarios y garaje y trastero privados. En su momento les costó poco más de 400.000 euros y teniendo en cuenta la subida que ha sufrido el sector, ahora podrían venderlo en torno a los 700.000 o alquilarlo entre 1.800 y 2.000 euros el mes. En el mismo edificio cuentan con otras dos plazas de garaje adicionales que, sobre el papel, le pertenecen solo a Pedroche y que se valoran alrededor de los 25.000 euros cada una.
Varios pisos antes de conocer a David
En su momento eligieron esa zona porque Cristina ya había vivido allí, de hecho, ella ya contaba con dos pisos antes de conocer a David. Uno de ellos, el más céntrico, lo compró en 2012, tiene 65 metros cuadrados, dos habitaciones, dos baños, plaza de garaje y trastero. Su mayor atractivo es su céntrica ubicación y hoy estaría valorado en torno a los 390.000 euros si lo vendiera en unos 1.300 euros al mes en caso de alquilarlo.
En 2016 heredó parte de un piso a las afueras de Madrid y compró la parte que no le correspondía, se trata de un apartamento muy modesto de 88 metros cuadrados con dos habitaciones, sin trastero ni garaje, que por el precio actual del suelo en la zona hoy estaría valorado en 150.000 euros o podría pedir en torno a los 500 de alquiler.
Y el hecho de que tenga todo este patrimonio inmobiliario y, sin embargo, se haya ido a vivir donde sus padres, refuerza la teoría que han dado las personas que les rodean acerca de que estos cambios son solo temporales. Porque si, por el contrario, se hubieran separado, ella hubiera dispuestos de alguna de sus otras propiedades para instalarse junto a su pequeña. Pero, si se trata de poco tiempo y tiene los inmuebles alquilados, hacer esta operación quizá no le merecería la pena.
Sea como fuere, lo cierto es que si deciden tomar caminos por separado, serán ellos los que lo comuniquen, y en caso de ser así, es evidente que Cristina tiene patrimonio y solvencia suficiente para salir adelante sin David y sin la ayuda de nadie, pues su trayectoria, su trabajo y sus inversiones le avalan.