No hay descanso posible para la familia real británica, que parece seguir inmersa en diferentes escándalos y diversos dramas. La última ha salpicado de lleno al príncipe Andrés, hermano del rey Carlos III de Inglaterra (76 años), que tras haber sido acusado en el pasado de agresión sexual y ser alejado casi de manera forzosa de su papel como miembro activo de la casa real hace poco se le relacionó con el presunto espía chino Yang Tengbo. Sobre este tema habló hace poco Dominic Hampshire, antiguo asesor del duque de York, que aseguraba que el monarca estaba enterado de un fondo de inversión del que Yang formaba parte conocido como Fondo Eurasia, habiéndose reunido hasta en dos ocasiones para hablar de este tema. Tras estas declaraciones, el Palacio de Buckingham ha querido emitir un contundente comunicado para proteger la imagen del rey.
El comunicado lanzado por el Palacio de Buckingham
“He tenido dos reuniones con el Duque y el Rey para discutir qué puede hacer el Duque en el futuro que sea aceptable para el Rey. También es relevante señalar que, entre otros temas, se discutió el Fondo Eurasia y Aidan Heavey en ambas ocasiones. (En las dos reuniones en el Castillo de Windsor tomamos todas las precauciones necesarias para no ser vistos, a pesar de que había un menor interés mediático en el Duque)”, expresaba Hampshire.
Gtres
Sobre esto ha respondido la Casa Real comentando que “si bien el Rey se reunió con el Duque y su asesor para escuchar propuestas de financiamiento independiente durante el último año, la persona conocida como H6 no fue mencionada en ningún momento ni de ninguna manera como parte de estas discusiones”, añadiendo la versión británica de ‘¡Hola!’ que, aunque el hermano de Carlos III pudo sacar el tema de este fondo en sus reuniones, nunca se llegó a abordar en profundidad ni se aprobó por los asesores reales, queriendo zanjar así toda supuesta implicación del monarca con este nuevo escándalo de su hermano.
¿Qué pasó entre el príncipe Andrés y este espía?
Fue en diciembre del año pasado cuando saltaban las alarmas para la familia royal cuando se relacionó al hermano pequeño del rey con este espía de origen chino que operaba en Reino Unido. Los medios británicos en su momento se hicieron eco de una nota de prensa que difundió el duque de York en la que aseguraba que él había cesado “todo contacto” con este empresario asiático tras recibir el aviso del servicio de inteligencia del gobierno de las islas, afirmando también que sus reuniones siempre habían tenido lugar “a través de canales oficiales” y que nunca tocaron temas “de naturaleza sensible”.
Gtres
La investigación oficial que tuvo lugar por parte de las autoridades para contrastar esta información aseveraba que entre ambos hombres existía un "grado inusual de confianza”, habiéndose prohibido la entrada a Reino Unido a este hombre, al que se conoce como nombre en clave H6. Este presentó un recurso de apelación contra esta resolución judicial pero se desestimó.
El príncipe Andrés finalizaba su comunicado afirmando que no va a "hacer más comentarios sobre este tema" tan delicado para los intereses de su nación. Sin duda, un controvertido asunto que ha salpicado de lleno a su hermano, ya que según aseguraban desde el ‘Times’, este espía llegó a acudir a algunos eventos en el Palacio de Buckingham, el de St James y el Castillo de Windsor como invitado de Andrés.
Su exmujer, Sarah Ferguson, su gran apoyo
Cuando salió a la luz esta nueva polémica también lo hicieron de nuevo los detractores del príncipe, lo que no evitó que también pudiésemos comprobar cómo este cuenta con un enorme pilar pase lo que pase: su exmujer, Sarah Ferguson. La duquesa de York habló con ‘The Sunday Times’ tras lo sucedido y aseguró que no piensa “dejarle caer nunca”, en referencia al que fuese su marido, dejando en evidencia la gran relación que mantiene con el padre de sus dos hijas, las princesas Beatriz y Eugenia.
Gtres
“Él me apoya tanto como yo le apoyo a él. Me ha apoyado en las buenas y en las malas, no solo en el matrimonio o el divorcio. Es el mejor, un gran hombre con un gran corazón y muy amable”, añadiendo que, respecto a su vida en común, Sarah “lo haría todo de nuevo, al 100%”. Y es que a pesar de que los duques no consiguieron durar como matrimonio sí parecen haberlo hecho como amigos, ya que se divorciaron en 1996 pero todavía viven juntos en Royal Lodge.