Los primeros planes de Javier Ungría tras su expulsión de ‘Supervivientes 2024’

Javier Ungría, exmarido de Elena Tablada, está deseando volver a España después de dos meses y medio en Honduras

Lorena López

Periodista especializada en corazón y televisión

Actualizado a 21 de mayo de 2024, 20:00

Telecinco
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Después de una larga estancia en ‘Supervivientes 2024’ sin las comodidades propias del hogar y con la falta de la familia, los concursantes del reality show más extremo de Telecinco echan en falta ciertos privilegios que, muchas veces, no se valoran al tenerse a diario. Uno de los más importantes es una ducha caliente. Es de las primeras cosas que hacen los expulsados del programa. El último, Javier Ungría (42 años), que no convenció a la audiencia frente a su compañero Pedro.

"Vaya momentazo. Madre mía, por Dios. Qué placer. Esto lo tenemos en el día a día y no lo apreciamos", ha dicho el exmarido de Elena Tablada tras darse una ducha después de dos meses y medio sin poder hacerlo en Honduras.

Otro de los momentos que más ansían los supervivientes tras finalizar su etapa en el concurso es poder comer lo que les plazca. Pasan meses alimentándose a base de cocos, pescado y alguna que otra lata de conservas y una mínima ración de arroz para que las fuerzas no desfallezcan en las pruebas y en el día a día en la isla. En ese tiempo, solo piensan en los manjares que se han perdido durante este tiempo. Por eso, la organización de ‘Supervivientes 2024’ pone a su disposición la primera noche tras su expulsión un banquete digno de los mejores paladares.

En el caso de Javier Ungría le han preparado una exquisita pizza, un plato de pasta boloñesa, un bol de fruta variada, croquetas, bollería, una hamburguesa… y hasta un batido de chocolate. 

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Después de darle un trago a este delicioso batido de chocolate, Ungría ha comenzado a probar una de las croquetas gigantes mientras daba las gracias al programa. "No sé ni qué decir. La madre que me parió", decía el concursante expulsado. Y añadía: "Duchado y comiendo sin tiempo límite. Nunca pensé que esto sería tan increíble. Por mis compañeros, por vosotros que sois unos valientes".

Valorando el magnífico aguante que están teniendo el resto de supervivientes, Ungría repartiría esa comida con algunos de sus compañeros: "Me encantaría compartirlo con Pedro porque sé que está bajo de energías pero por otro lado me gustaría compartirlo con Gorka, Arkano y Rubén Torres porque son los amigos que me llevo de aquí".

Con quien no compartiría ese manjar sería con Kiko Jiménez, como así ha manifestado: "Y si tengo que quitar a alguien, realmente por las broncas que he tenido, no lo compartiría con Kiko. Marieta y Miri se han quedado en el borde...".

Los planes de Javier Ungría tras su paso por Honduras

Cuando llegue a España, lo primero que quiere hacer es ver a su familia: "Cosas que das por hecho en tu día a día y que no aprecias. De las cosas que más me ha enseñado 'Supervivientes' es saber apreciar los detalles. No sabemos lo afortunados que somos. No he dejado de ser la persona que soy y no he faltado a mis valores".

Seguramente, los suyos ni le reconozcan después del cambio físico que ha pegado en la isla. No solo está mucho más moreno que cuando llegó a Honduras, sino que ha perdido bastantes kilos: "Creo que habré perdido 8 o 10 kilos". Además, cuenta con una barba frondosa. "Tiene vida propia. No sé cómo poder explicar esto. Mira el color de la espuma", decía sobre eso al verse por primera vez en un espejo.

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