Victoria Braojos, psicóloga y médium: "Arroz, tres membrillos y romero: el centro de mesa que necesitas para conseguir la felicidad"

¿Quieres atraer la felicidad a tu casa? Entonces tienes que preparar este centro de mesa casero que Victoria Braojos recomienda para atraer la prosperidad y ganar claridad mental.

Celia Pérez
Celia Pérez León

Periodista especializada en lifestyle y cultura

Victoria Braojos
Facebook

Hay centros de mesa que sirven para decorar. Otros, como este que propone Victoria Braojos, psicóloga y médium, para Idealista. Lo puedes hacer en casa con ingredientes que tienes en la cocina, porque, aunque no lo supieras, cada uno de ellos tenía un simbolismo especial con la capacidad de transformar cualquier rincón en un espacio de equilibrio, energía positiva y propósito.

En este mundo en el que es tan fácil perderse en lo material y lo ostentoso, resulta casi divertido que lo que mejor sienta al hogar es un bodegón que puedes hacer con ingredientes de andar por casa. Pero así es, y así lo asegura la gran Victoria Braojos, que asegura que este bodegón nos puede ayudar “a tomar buenas decisiones y a atraer aquello que para nosotros sea símbolo de salud y bienestar”. ¿Te animas a intentarlo?

el centro de mesa
iStock

Un centro de mesa que equilibra tu vida

Si hablásemos solo de decorar, con ir a tu tienda favorita y hacerte con un centro de mesa bonito, tendríamos suficiente. Pero el bodegón que nos recomienda Braojos para ser felices requiere de todo un ritual, que puedes hacer en casa con estos materiales:

  • Un plato blanco (mejor si es liso y sin dibujos)
  • Un puñado de arroz blanco
  • Tres membrillos naturales sin pelar
  • Clavos de olor
  • Una rama de romero fresca
  • Unas hojas de laurel

Paso a paso para prepararlo

  1. Cubre el plato con el arroz blanco, extendiéndolo bien hasta formar una base uniforme. Este arroz, explica Braojos, es símbolo de prosperidad, pureza y nuevos comienzos.
  2. Coloca los tres membrillos sobre el arroz, formando un triángulo. Es decir, uno arriba y dos abajo, como si fuese una pirámide energética.
  3. Inserta los clavos de olor en los membrillos, tres en cada uno. Al hacerlo, repite en voz alta estas palabras que escribe la experta: “aleja de mi hogar lo que mal viniera a hacernos, ayúdanos a tener la mente clara para tomar buenas decisiones y atrae aquello que para nosotros sea símbolo de salud y bienestar. Yo decreto en este momento y hora”.
  4. Coloca una rama de romero en el centro del triángulo que forman los tres membrillos. Este será el eje protector del ritual.
  5. Para acabar puedes añadir algunas hojas de laurel alrededor del arroz. Según la tradición, el laurel refuerza la energía del bienestar y nos ayuda a cumplir nuestros deseos.
  6. Coloca el bodegón en un lugar visible de la casa (como centro de mesa del comedor, por ejemplo) y déjalo allí durante todo el año, o al menos durante quince días.

¿Qué hacer cuando el ciclo termina?

Pasado el año, los quince días o cuando los elementos del bodegón empiecen a estropearse, debemos cerrar el ciclo de forma adecuada. Es decir, no podemos desechar el ritual sin más. Braojos nos explica que debemos devolverlo a la tierra.

Para ello, debemos enterrar todos los elementos en un lugar donde haya árboles frutales, devolviendo a la naturaleza todo el bien que nos ha dado. Con esta despedida, además de respetar el entorno, simbolizamos el cierre consciente de este proceso, dando las gracias por lo recibido, dejando ir lo que ya cumplió su función y confiando en que las semillas de nuestra intención darán sus frutos tarde o temprano.

Arroz, membrillo, clavo y romero: cuatro elementos poderosos

Este ritual tan poderoso y especial funciona porque ningún elemento está elegido al azar. El bodegón de Victoria Braojos se constituye de elementos cargados de simbolismo que tienen una intención muy concreta en el conjunto.

Arroz
iStock

El arroz blanco, por ejemplo, es un símbolo universal de prosperidad, fertilidad y limpieza. Se usa en rituales de diferentes culturas para bendecir nuevos comienzos y proteger el hogar.

Membrillo
iStock

Por otro lado, el membrillo es una fruta antigua con connotaciones mágicas, que históricamente se ha asociado a la salud, la fertilidad y la buena fortuna. Su aroma intenso purifica el ambiente, y su forma redondeada representa la unidad familiar.

Clavo
iStock

Los clavos de olor, por su parte, al ser insertados uno a uno mientras enunciamos las poderosas palabras de Braojos, actúan como ancla, sellando el ritual y cargando a la fruta de intención.

Romero
iStock

Para acabar, tenemos el romero, que es la planta protectora por excelencia. Desde la antigüedad, se ha usado para limpiar espacios, alejar las malas energías y favorecer la claridad mental. Su presencia en el centro une y equilibra todos los demás elementos.