El reloj de la Puerta del Sol no hará el cambio de hora este fin de semana: el motivo de esta excepción histórica en España

La torre más famosa de España cada fin de año se mantendrá intacto este domingo, cuando en los hogares hagamos el ajuste de primavera

Pablo Casal
Pablo Casal

Coordinador digital de Lecturas

Reloj de la Puerta del Sol
Canva

A las 3 de la madrugada serán las 4. Este domingo, 30 de marzo, se vuelve a realizar el ajuste para pasar al horario de verano y los españoles volveremos a realizar el cambio de hora, que en este caso nos lleva a pensar eso de que "dormimos una hora menos".

Hasta 2026, el Boletín Oficial del Estado no contempla una supresión de esta medida, implantada hace décadas y que realizamos de una forma regular desde el año 1973. Unos años más tarde, los hermanos Pedro y Santiago Ortiz, junto a su socio Jesús López, fundaron la Relojería Losada, en 1981 y este emblemático establecimiento, situado tras el Museo del Prado de Madrid, tiene también un cometido especial en el centro de la capital.

Los tres relojeros son los encargados de cuidar que nada falle en la mítica Puerta del Sol, pero no solo esta noche y la del último fin de semana de octubre, cuando se atrasa el reloj, sino también en Nochevieja, antes de dar la bienvenida a un nuevo año.

Esta vez, sin embargo, el famoso reloj se planta ante este cambio de hora que llevamos a cabo en todos los hogares, aunque por causas justificadas. En Lecturas hemos hablado con Pedro Ortiz, uno de estos maestros relojeros que actúan como guardianes del tiempo en el centro de Madrid.

El reloj de la Puerta del Sol, parado en el cambio de hora

El famoso reloj de la Puerta del Sol de Madrid se ha parado este miércoles, 26 de marzo y permanecerá inmóvil durante poco más de dos semanas, ya que se van a realizar importantes labores de mantenimiento en un mecanismo que lleva ya más de un siglo y medio marcando el tiempo en el centro de la capital.

Se trata de labores periódicas, pero desde hace 30 años lleva funcionando sin descanso, día y noche, así que sus relojeros ya han comenzado a desmontar piezas y engranajes para mimarlo, como siempre, con todos los arreglos que necesite.

El hecho de haber elegido esta fecha hace que uno de los relojes que más miradas concentran en nuestro país esté parado justo en el momento en el que el resto cambiamos la hora, durante la madrugada de este domingo, 30 de marzo.

La emblemática Relojería Losada: los guardianes del reloj de la Puerta del Sol

Faltan solo unas horas para que volvamos a cambiar la hora y aunque algunos ya nos hemos olvidado de hacer ese ajuste, automático en los teléfonos y en los relojes digitales, los analógicos son otro cantar. Hay uno, con cuatro esferas y en pleno centro de Madrid, que es "el más mimado del mundo" -palabra de relojero-.

Entramos en la emblemática Relojería Losada, fundada en 1981 por Pedro y Santiago Ortiz y Jesús López, para que el primero de ellos nos cuente cómo llegaron a la Puerta del Sol para encargarse del mantenimiento de las manecillas más famosas de España. "El día 2 de septiembre de 1981 fundamos la relojería, aunque ya teníamos una tradición de familia de relojeros", comienza a contarnos antes de confesarnos que, desde el primer momento, decidieron dedicarse "a una rama de la relojería que es la antigua".

Relojería Losada
Lecturas

El cometido de ser los guardianes del tiempo en la torre de la Real Casa de Correos llegaría, eso sí, unos años más tarde, tras una serie de problemas que se estaban produciendo durante unas reformas: "Esto fue en 1996, que la Puerta del Sol estaba en obras y el edificio en sí estaba siendo remodelado, así que como consecuencia de estas obras el reloj fue desmontado".

"No lo hicimos nosotros, en ese momento, porque hubo otras personas que desmontaron el reloj, pero parece ser que estaban teniendo problemas y nos llamaron", añade. Lo pusieron en marcha y, después, al convocarse un concurso público, lo ganaron, restauraron el reloj y, desde entonces, son ellos los encargados de que no falle nada en ninguna de las cuatro esferas del torreón cuadrilátero.

Del cambio de hora a las 'Campanadas' de Fin de Año: así se cuida "el reloj más mimado del mundo"

Es suficiente con mirarle a los ojos y escuchar su voz tranquila para saber que lo tienen todo controlado cuando explican cómo realizan, 'in situ', el cambio de hora, algo para lo que no hay un protocolo demasiado específico, tal y como explica Pedro Ortiz a la revista Lecturas.

Es una labor relativamente sencilla, porque no se toca nada ni se para el reloj. Simplemente se toca el sistema de la minutería del reloj, se desconecta un piñón, se mueve la rueda horaria y se atrasa una hora, que es una cosa prácticamente instantánea". Estamos hablando de cuatro esferas en la torre, pero si hablamos del tiempo que emplean para realizar este ajuste, pueden tardar, nos dice, "aproximadamente dos minutos" y "en tiempo real", evidentemente.

El día 31 de diciembre, ante la Nochevieja también están ahí revisando que nada falle para que los españoles podamos comernos las uvas escuchando las 'Campanadas' desde la Puerta del Sol, pero esa tarea tampoco les resulta especialmente complicada: "Como durante el año lo llevamos todo a punto y es el reloj, yo creo, más mimado del mundo, sí es cierto que un par de semanas antes vamos más a menudo, sobre todo para controlar la precisión del reloj, que esté conectado en todo momento con el observatorio astronómico".

En Fin de Año cumplen también con el cometido de atender a los medios, pero el relojero le resta importancia y si le preguntamos por anécdotas, las personales las guarda en la intimidad y en lo profesional, nos dice, "la anécdota es que no hay anécdota, porque afortunadamente no ha pasado nada desde el punto de vista técnico".