En el momento en el que la imagen del matrimonio de Joaquín Sánchez y Susana Saborido se consolidaba a nivel mediático, unos mensajes se han filtrado y lo ha dinamitado todo. Mientras se emiten los episodios del programa ‘El Capitán América’ grabado el pasado verano, en el que la pareja incluso renovó sus votos en Las Vegas durante un viaje hecho junto sus hijas, han visto la luz unos mensajes entre Claudia Bavel y el futbolista que han resultado de lo más incómodos para la pareja. Una trampa que, tal y como relata la revista Lecturas en el número de esta semana, le ha estallado tras 20 años de matrimonio con Susana Saborido.
En los mensajes que han visto la luz, Joaquín Sánchez hace ver su interés por conocer a Claudia Bavel y quedar con ella, aunque esto finalmente no ocurrió. Después de una primera reacción en la que el silencio fue protagonista, Susana Saborido dio el paso al frente de cerrar filas con su marido. La mujer de Joaquín publicaba en su Instagram un fotografía en la que aparecían dándose un beso y junto a la que escribió “siempre juntos, mi vida”.
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Con ese gesto, Susana Saborido hacía saber que apuesta al cien por cien por su matrimonio. Pero, inevitablemente, estas informaciones hacen mella. Al menos a nivel repercusión pública. Para saber cómo puede afectar a la pareja este escándalo ahora que se encontraban en su mejor momento de popularidad, hemos hablado con el experto en comunicación Juanfran Velasco.
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Juanfran Velasco analiza la gestión de Joaquín Sánchez y Susana Saborido ante su incómoda situación
Para explicar el nivel en el que pueden afectar estos mensajes a la imagen de la pareja, el experto ha comenzado diciendo que “el escándalo de los mensajes entre Joaquín Sánchez y Claudia Bavel pone de manifiesto varias dinámicas habituales en la gestión de crisis de imagen pública, especialmente cuando involucran a figuras mediáticas con una imagen de familia ideal”. Porque si por algo están abogando Joaquín y Susana, es por hacer hincapié en su imagen de familia unida junto a sus dos hijas.
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En el análisis que ha hecho sobre la situación, Velasco ha destacado los puntos clave y los patrones que se repiten en algunas ocasiones cuando tienen lugar situaciones tan desagradables como esta. Por un lado, ha resaltado el hecho de poner el foco en la filtración y no en la infidelidad. Para explicarlo, el experto ha hecho alusión a que “a diferencia de casos como el de Kiko Rivera, donde el relato giró en torno a la infidelidad, aquí la conversación pública se ha centrado en la filtración de los mensajes, desplazando el debate sobre la conducta de Joaquín. Esta narrativa beneficia su imagen al situarlo como víctima de una traición, en lugar de ser el responsable de sus acciones”.
Después, Juanfran Velasco ha pasado a analizar el rol de Susana Saborido en esta situación en la que tiene la posición más incómoda. Tras la filtración de los mensajes y los consecuentes rumores de infidelidad, el experto ha resaltado que “como ocurre en muchos casos de escándalos con personajes públicos masculinos, la carga de gestionar la crisis recae en la mujer”.
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Para profundizar en esta afirmación, Velasco ha explicado que “Susana decide cerrar filas y se ve expuesta a responder preguntas incómodas. En redes sociales ha mostrado apoyo público a su pareja”. Sobre esto, ha concluido que “esto refuerza una dinámica arcaica en la que es la mujer quien legitima al hombre con su respaldo, cuando debería ser él quien asumiera la responsabilidad”.
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El experto en comunicación se ha referido en concreto a la imagen en la que Susana Saborido aparece besando a Joaquín y que ella se ha encargado de compartir para zanjar dudas sobre su matrimonio. “La foto que publica Susana en apoyo a Joaquín es un ejemplo claro de cómo se delega en ella la tarea de reconstruir la imagen de Joaquín, en lugar de que él tome la iniciativa en su defensa”, ha dicho sobre cómo ha recaído sobre ella este papel que tan desagradable resulta.
Tal y como ha explicado Velasco, esta es una práctica que se repite mucho en situaciones como la que están gestionando Joaquín Sánchez y Susana Saborido. “En general, en este tipo de historias, que siempre han pasado, se pide a la pareja que sea la responsable de reconstruir la imagen de la persona responsable, en lugar de ser esta la que tome la iniciativa en su defensa”, ha dicho sobre cómo al final, cierta responsabilidad recae sobre la persona más afectada y no en la que comete la supuesta traición.
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A esto ha sumado que “son dinámicas tan instauradas que, según María Patiño, las peticiones de futbolistas a Claudia Bavel han aumentado tras publicarse estos escándalos. En lugar de cuestionar la conducta de ellos, el escrutinio se redirige hacia las mujeres involucradas. Se sigue señalando a la mujer como la 'tentadora' en lugar de poner el foco en la responsabilidad de quien consume estas plataformas”.
Cómo podrían mejorar Joaquín Sánchez y Susana Saborido la gestión de la desagradable situación
Tras este exhaustivo análisis, Juanfran Velasco nos ha contado sus conclusiones sobre las opciones con las que Joaquín Sánchez y Susana Saborido podrían gestionar la situación de la mejor manera.
En cuanto a Susana Saborido, el experto ha determinado que “la mejor estrategia para Susana sería tomar control del relato, no como defensora de Joaquín, sino como alguien que se posiciona con voz propia. En lugar de responder con apoyo público automático, podría redirigir la responsabilidad hacia él: “Preguntad a Joaquín, él es quien debe responder””. De hacer esto, el experto ha asegurado que la mujer del futbolista “evitaría que la narrativa la arrastre como víctima o cómplice y la colocaría en un lugar de autonomía”.
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Sobre cuál sería la posición con la que debería actuar Joaquín Sánchez tras la filtración de los mensajes, Juanfran Velasco ha comentado que “lo más efectivo sería una respuesta directa, clara y responsable. En lugar de permitir que su mujer le blinde, el deportista debería emitir un comunicado o dar una entrevista en la que asuma su responsabilidad, sin desviar la atención. Algo como: “Asumo el error de haber mantenido esa conversación. Pido disculpas a mi familia y prefiero abordar este tema en privado””. Según el experto en comunicación, “con esta estrategia, él cierra la crisis antes de que escale más, y evita que Susana siga siendo el centro de las preguntas”.
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Para terminar su análisis, Juanfran Velasco ha querido hacer hincapié en cómo la situación que están viviendo ahora Joaquín Sánchez y Susana Saborido sigue un patrón que se suele dar. "En definitiva, hablamos de la historia de siempre. Patrones que se repiten: la mujer se ve obligada a blindar al hombre. El foco se desvía del comportamiento del hombre hacia la filtración o la tercera persona involucrada”, ha asegurado.
“La sociedad espera la reacción de la mujer como medida del impacto de la crisis. Si Joaquín quiere gestionar bien esta situación, debe asumir su papel y no permitir que sea Susana quien tenga que cargar con las consecuencia”, ha reiterado el experto en comunicación sobre el paso al frente que debería dar Joaquín para descargar a su mujer de una gestión de una situación en la que ella no ha cometido ninguna traición.