Pilar Eyre se sincera en la revista Lecturas: “Cuando eres joven te crees inmortal y que puedes salir de todo; luego sí supe que podía haberme muerto y me he cuidado mucho"

En pleno lanzamiento de su nueva novela, 'Señoras bien', Pilar Eyre se sincera en exclusiva para la revista Lecturas

Estela Cebrián
Estela Cebrián

Redactora de la revista Lecturas

Pilar Eyre
Garófano/Pernía

Pilar Eyre no le gusta el concepto de envejecer dignamente y aceptar el paso del tiempo. Ella aboga por vivir la vida a cualquier edad con la misma intensidad que a los 20 años. Esta idea está en el centro de su nueva novela, ‘Señoras bien’, que sigue las peripecias de un grupo de amigas y verá la luz el 2 de abril. 

¿Qué es una señora bien?
Te voy a decir una cosa que no sale en mi libro, que es la frase “envejecer dignamente”. Me parece horrible todo lo que conlleva. Envejecer dignamente conlleva dejarte las arrugas, no ir al cirujano, no ponerte cremitas, no pintarte, dejarte canas, dedicarte a los nietos, dedicarte a los hobbies, ¿los hobbies qué son, hacer ganchillo, rompecabezas? Yo quiero envejecer muy indignamente, mejor dicho, yo no quiero envejecer, yo quiero ser la típica señora que se arregla, que va vestida de joven, que se siente joven por dentro y que quiere enamorarse. 

Siempre has dicho que has sido muy rebelde toda tu vida, y me da la impresión que para ti es un acto de rebeldía estar en contra del paso del tiempo.
Yo no soy la única. Tengo un grupo de amigas que nos encontramos desde hace muchos años, con ellas me he dado cuenta de que realmente las mujeres queremos estar vivas, ejercer nuestra profesión, estar en el mundo, queremos enfadarnos, que nos tomen en serio, y todo esto lo he vertido en el libro, que es de ficción pero todo lo que pasa es de verdad.

¿Crees que se trata con condescendencia a las mujeres a partir de una edad determinada?
Totalmente. Cuando veo las reivindicaciones de los jóvenes me parecen muy bien, pero pienso: “¿Y los mayores qué?”. Desde que te ayudan para todo… A mí me da mucho miedo que todo se atribuya a la edad. Mi hijo a veces no se acuerda de cosas cuando habla conmigo, tiene 35 años y no se acuerda. Me pone contenta porque la gente se olvida de cosas pero no es solo porque seas mayor.

Una famosa que está muy en sintonía con esta filosofía de vida es Ana Obregón.
Sí, pero a mí me ha descolocado un poco con lo de la nieta. Me parece bien todo lo que se haga para superar la muerte de un hijo, lo que veo un poco preocupante, en mi opinión, es que ella diga que esa niña es como la reencarnación de su hijo, me parece peligroso para la niña. Es lo único que me parece nocivo para la niña. 

¿Este giro tuyo hacia la novela contemporánea a qué se debe?
Quería pasármelo bien. El último libro que escribí, ‘De amor y de guerra’, fue muy complicado, las novelas históricas cuestan mucho de hacer. Yo salgo mucho con mis amigas, vienen a mi casa de Llafranc (Girona), y siempre hablamos de chicos, que es de lo que hablamos las mujeres, ellas me decían algo gracioso y yo me lo apuntaba. Y con todas estas cosas yo quería hacer un libro que demostrara que las mujeres de mi edad tenemos sentimientos, las mismas ilusiones y las mismas inquietudes que una persona de 20 años. Ilusiones yo creo incluso que tengo más, porque como estuve tan enferma con 20 años... 

A esa edad tuviste tuberculosis. 
Recuerdo mi juventud como una pesadilla, tuve tuberculosis y me quitaron un pulmón, tuve dolores, tenía unas fiebres tremendas… Las ganas y la fortaleza que tengo ahora yo no las he tenido en mi vida. Me he acostumbrado a vivir con mi pulmón, hago mis ejercicios, hago mi vida normal, y yo estoy disfrutando. Sé que voy a morir, pero mira, mi marido se murió con 52 años. Mis padres se llevaban 10 años, mi madre murió a los 67 y mi padre a los 96.

Estar tan enferma a los 20 años te tiene que marcar y hacerte cambiar el chip a la hora de enfrentarte a la vida. 
Cuando eres joven te crees inmortal y que puedes salir de todo. Luego sí supe que podía haberme muerto y el tema de la salud me lo he cuidado mucho, no he fumado nunca. Quizá también disfruto tanto de la vida y de las cosas porque he estado a punto de perderla. 

pilar eyre

La protagonista de tu libro reflexiona sobre el hecho de haber sido una madre ausente por su dedicación al trabajo. ¿Te ha pasado a ti también?
Yo siempre he tenido este complejo. Yo a mi hijo lo tuve mayor, yo tenía que viajar y lo dejaba con mi marido.

Me llama la atención que digas complejo y no sentimiento de culpa…
En mi generación ya no había mujeres que se quedaban en casa con los niños, la mayoría trabajábamos, teníamos una carrera universitaria, pero la verdad es que era un niño tan ansiado que yo quería estar con mi hijo, pero era único sobrino, único nieto, y tenía el cariño de muchísima gente y de sus padres, obviamente. Mi hijo ahora es mi padre.

Por cómo hablas siempre de él me da la impresión que ha sido un chico muy responsable.
Mucho, todo lo loca que yo he sido lo ha sido él de responsable. Se lo consulto absolutamente todo. A veces le digo que hay programas que cuento muchas tonterías o hablo de mis novios. 

Él también es muy protector contigo.
Sí, es el hombre de la casa. Todo se lo consulto, me aconseja de todo. El tema de los novios él se lo toma a risa, le hace gracia. Como su padre está muerto no es como si alguien fuera a suplantarlo. 

Has contado que hiciste sufrir mucho a tus padres, ¿qué habría pasado si te sale un hijo tan rebelde como tú?
No sé cómo lo hubiera podido dominar, no soy nada de reñir, no me gustan las peleas, siempre huyo de ellas.

Un tema muy importante en el libro es el amor. ¿Cómo estás tú ahora?
Rompí con mi novio hace dos años, estuvimos juntos siete años y ahora no tengo pareja. 

¿Has estado en aplicaciones de citas?
Hace muchos años, cuando esto de Internet estaba en pañales, sí que me metía en foros y ligaba, en esto fui pionera. Yo me hacía pasar por una estudiante de 25 años. 

¿Y qué te parece todo esto de las apps de citas?
A mí me parece muy bien todo lo que ayude a que la gente se relacione. No me gusta que se diga que Internet te vuelve tonto, hay mucha gente que estaría en su casa sola y que puede conocer gente así, no solo para tener relaciones, también de amistad. 

Tú eres muy pionera, tienes hasta un canal de YouTube. 
Sí, me lo recomendó mi hijo. Hay una cosa que me dice la gente desde que tengo YouTube y es que les hago compañía. Mujeres que viven solas y, a la hora de comer, se ponen el móvil con un vídeo mío y me dicen que es como si estuvieran con otra amiga. Todo lo que hecho en la vida, mis libros, mi canal, tiene su justificación en esto. Es lo más bonito que me ha pasado: hacer compañía a la gente. 

 

Pilar Eyre Lecturas
Garófano

¿Qué te parece el movimiento de la Casa del Rey con las fotos de Leonor en un centro comercial?
Comprendo que es una forma ilegal de conseguir las fotografías y darlas a conocer, pero creo que es una cosa ridícula porque a mí me gusta mucho más ver a Leonor con sus amigos tomándose una cerveza o caminando en un centro comercial, como una chica normal, que verla con el uniforme, escuchando himnos patrióticos. 

 

Dicen que es una manera de protegerla en el futuro. 
Me parece un error. Yo quiero ver una chica natural, a mí lo que me gusta de Letizia es que haya tenido una vida normal. 

¿Y no crees que puede ser Letizia quien esté detrás?
Hombre sí, por eso creo que es una actitud contradictoria. Lo que nos gusta de Letizia es que ella puede comprender los problemas de la gente normal porque ella ha sido una chica normal, ha cogido metros, ha pasado apuros económicos, ha trabajado, ha sufrido actitudes machistas, lo mismo que cualquier mujer, y no una criatura criada entre algodones y que se lo hayan dado todo hecho. No lo entiendo por parte de Letizia