La gran fiesta del cine provocó que nos olvidásemos durante algunas horas de la pandemia que nos ha cambiado la vida para siempre. Ni rastro de mascarillas y un desfile a la altura a las puertas del Union Station de Los Ángeles, devolvía la ilusión a todos los amantes del séptimo arte.
Sobre el escenario, los flamantes ganadores agradecían el reconocimiento de la Academia y el punto de emoción llegaba en el discurso del director Thomas Vinterberg, que conseguía la ansiada estatuilla como Mejor Película Extranjera por 'Otra Ronda' y no podía evitar recordar a su hija Ida, fallecida en mayo de 2019 en un accidente de tráfico en Bruselas a solo unos días del comienzo del rodaje del film.
La joven, de 19 años, iba en el coche junto a su madre, Maria Walbom. Aunque afortunadamente, la primera mujer de Vinterberg consiguió recuperarse tras un tiempo en el hospital, la joven fallecía en el acto. Ida iba a participar en el rodaje y aunque en un principio se pensó en cancelar quisieron seguir adelante. "Dos meses antes de que rodáramos, antes de que muriera, estaba en África y me envió una carta porque acababa de leer el guion y le había encantado, se sentía identificada (...) La echo de menos, la quiero...", empezaba Thomas en un discurso marcado por las lágrimas.

El director Thomas Vinterberg y su mujer Helene Reingaard
Gtres
Con la voz entrecortada, el cineasta siguió con su discurso homenaje a la joven: "Tenía que estar en esto y si alguien se atreve a pensar que está con nosotros de alguna manera, la veríais aplaudiendo y animándonos. Acabamos haciendo esta película para ella, como un monumento en su honor. Así que, Ida, esto es un milagro que ha ocurrido y tú eres parte de él, quizás incluso moviendo los hilos desde algún sitio. Pero este es para ti", unas palabras cargadas de amor que despertaron la ovación de los presentes.