No daba crédito. Rubén Sánchez entró en ‘Supervivientes’ siendo una verdadera mole de músculo que necesitaba comer casi 3.000 kcal. por día. Pasar de eso, al puñadito de arroz que da la organización, los insectos que cazaba y los cuatro bichos marinos que pescaba, es un cambio enorme que provoca una transformación aún más grande. Tras su expulsión del reality, el novio de Enrique del Pozo se ha mirado por primera vez a un espejo y no podía creerse el reflejo que este le devolvía. No se reconocía.
Rubén Sánchez ha perdido un total de 17 kilos, la mayor parte de músculo, que suele ser lo que primero baja cuando los concursantes más fornidos llegan a ‘Supervivientes’. El caso del culturista no es aislado. Antes que a él, hemos visto reducirse a muchos otros ‘Hulks’ como Rafa Mora o Jorge Pérez, aunque ninguno llegaba a la categoría muscular de Rubén, puesto que él se dedica profesionalmente a cultivar su cuerpo para presentarse a competiciones fitness.
Rubén Sánchez pasó tres semanas en ‘Supervivientes’, de las cuales, más de dos fueron completamente apartado de sus compañeros puesto que vivió aislado en el Palafito, donde se convirtió en el ‘parásito’ del reality. Tras batirse con Charo Vega y resultar vencedor, finalmente fue derrotado por Ainhoa Cantalapiedra, que está demostrando ser una verdadera guerrera. Los primeros días de aislamiento fueron bastante malos para él, y tuvo encontronazos hasta con los cámaras del programa. Conforme fueron pasando los días y se aclimató a su nueva situación, empezó a despuntar. Aprendió que los insectos son una excelente fuente de proteína y que podían ser el sustituto perfecto de sus batidos post entreno. El que no se consuela es porque no quiere.
¿Quieres ver cómo Ruben Sánchez alucina nada más verse en el espejo? Atención, porque el cambio físico del culturista es MAYÚSCULO ¡Dale al play!