No siempre se está en lo más alto de la montaña. Y, parece, que a Javier Ungria (43 años) ahora le toca la bajada. El que fuera marido de Elena Tablada no está pasando su mejor momento, al menos en el terreno laboral, puesto que ha tendido que cerrar una de sus grandes inversiones empresariales y laborales, Haches, el restaurante al que dedicó muchísimo esfuerzo y dinero.
Javier abrió este restaurante junto a otro socio en diciembre del año 2016, es decir, hace poco más de ocho años, y, desde entonces, siempre había funcionado bastante bien. No es un local muy grande, se trata de algo más bien íntimo, tiene capacidad para veinticinco personas y contaba como gran atractivo el hecho de estar en el centro de Madrid. Además, había sido decorado con mucho mimo y gusto, por lo que poseía una estética muy cuidada. Por supuesto, su cocina, a medio camino entre lo tradicional y la vanguardia, también fue otro de sus grandes puntos fuertes.
Las cifras que le han llevado al fin
Ahora, el relato ha cambiado un poco, y aunque son varias las ocasiones en las que sobre todo en prensa gastronómica se ha alabado la calidad del restaurante, lo cierto es que con el paso de los años las cifras han empezado a no cuadrar con las expectativas, y, atendiendo a los resultados, es fácil entender la decisión final de cerrar el establecimiento. Si no de forma definitiva, al menos sí hasta encontrar una solución y hacer una reapertura con un plan ajustado para que las cosas marchen bien.
Gtres
Lecturas ha podido tener acceso a los datos y lo cierto es que el fin se preveía desde 2021, momento en que la facturación comenzó a bajar. En 2023 se registraron pérdidas por valor de 12.000 euros, lo que no es mucho en sí mismo, pero, si se tiene en cuenta que en los dos años anteriores los números ya habían sido negativos, lo que indica esta cifra es que lejos de remontar, la situación va empeorando. Aún no es posible consultar las cifras de 2024, pero es probable que si la línea ha sido la misma esta haya sido la causa final que ha determinado el cierre.
Nada que ver con Elena Tablada
Desde este medio hemos tratado de hablar con él para conocer cómo se encuentra con toda esta situación y con el hecho de que haya salido a la luz pero no nos ha sido posible. Sin embargo, ante los micrófonos de Europa Press, sí que ha contestado, aunque de manera escueta. “Estoy muy bien. Los negocios van y vienen. No hay mucho más la verdad. Hay negocios que a veces funcionan o no funcionan, hay que cerrar, no hay que cerrar, o sea no pasa nada. Nada, nada raro”, contó en tono tranquilizador.
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También ha aprovechado para desmentir que lo ocurrido venga provocado por la guerra judicial que mantiene con Elena Tablada, su exmujer y madre de su única hija. “Nada que ver” ha dicho, dejando claro que las informaciones que apuntaban a que una cosa estaba relacionada con la otra son totalmente inciertas.
Y es que, pese a que la relación entre ambos es muy tensa, los problemas siempre han estado relacionados por su hija, su custodia, su pensión, su educación… y no por el dinero de manera directa, puesto que nunca tuvieron propiedades ni empresas juntos.
De hecho, según 'Socialité', que fue quien primero tuvo acceso a la información, Javier ya tendría un nuevo trabajo. Al parecer, ya ejerce de relaciones públicas de otro local madrileño. Sin duda una situación poco halagüeña, pero que no le está perturbando, y es que ya pudimos comprobar cuando el joven participó en 'Supervivientes 2024' que hay pocas cosas que le hagan perder la calma, Javier es un chico con temple y compostura, y pocas cosas le pueden sacar de ahí.