Carlos III (76 años), que anunció el pasado febrero que padecía cáncer, continúa con su tratamiento de quimioterapia a la espera de mejor y poder recuperarse completamente. A pesar de la enfermedad, el monarca británico continúa al piel del cañón y ha estado acudiendo a numerosos eventos y compromisos reales. Eso sí, con mayor pausa y tranquilidad para no estresarse. ¿Cómo se encuentra el rey? ¿Hay fecha para la finalización de su proceso y medicación?
Una fuente del Palacio de Buckingham ha dado hace escasas horas la última hora del estado de salud del padre del príncipe Guillermo. Y es que aunque parece ir por buen camino, el tratamiento deberá continuar. "Está bajo control y avanzando en una dirección positiva", dicen desde 'The Daily Mail', donde aseguran que Carlos tiene la intención de volver a un programa completo de funciones públicas el próximo año. "Esto incluirá visitas emocionantes en el Reino Unido y al extranjero durante la primera mitad de 2025", explican.
"Su tratamiento ha ido avanzando pero como es una enfermedad controlada, el ciclo de debe continuar durante el próximo año", ha revelado la fuente sobre cómo se encuentra el rey, que el pasado jueves 19 de diciembre recibió a miembros de la familia real en el palacio de Buckingham para un almuerzo previo a la Navidad.
Con la misma vitalidad de siempre a pesar de que tenga que seguir con la medicación, Carlos ha celebrado este viernes 20 su último evento público del año, una recepción en el Ayuntamiento de Waltham Forest (Londres). De hecho, el rey y Camila han asegurado que este encuentro se ha realizado para que se cree un" fuerte sentido de cohesión comunitaria en el distrito" después de las contraprotestas pacíficas que se realizaron en agosto de 2024 tras los disturbios en otras partes del Reino Unido.
Lo cierto es que parece que el monarca parece estar cada vez mejor, algo que ha conducido a que recientemente incremente sus citas reales, incluidas la visita a la sede de Apple en Londres y la reunión con el CEO Tim Cook. "A principios de año casi se podía olvidar que este era un hombre que se estaba enfrentando al shock de haber sido diagnosticado con cáncer", recuerdan en el citado medio, donde hacen hincapié en que Carlos ha seguido cumpliendo con sus obligaciones a pesar de enfrentarse a un año personalmente difícil en el que tanto a él como a Kate Middleton se les diagnosticó la misma enfermedad.
La noticia del cáncer del padre de Harry, del que no han querido decir en qué parte se había desarrollado, llegó en febrero después de que fuera descubierto mientras estaba siendo tratado en el hospital por un agrandamiento de próstata. Canceló todos sus deberes públicos presenciales, pero regresó en abril y desde entonces viajó a Francia para las conmemoraciones del Día D, recibió visitas de estado del emperador de Japón y el Emir de Qatar y emprendió una agitada gira por Australia y Samoa con Camila a pesar de que todavía está recibiendo tratamiento. Sin duda es un rey todo terreno.
Por qué Carlos no ha revelado qué tipo de cáncer padece
A pesar de que la fuente del palacio haya asegurado que va por buen camino, desde que se le diagnosticara la enfermedad no ha habido una comunicación en la que se explique qué tipo de cáncer padece el rey. Pero según cuentan desde la prensa británica hay un motivo de peso para que no lo hayan contado.
Alguien cercano al monarca ha dicho a 'The Times' que la conmovedora razón por la que el padre del príncipe de Gales ha mantenido en privado los detalles de su diagnóstico y tratamiento no es casual. Explican que ha sido una elección consciente por parte de Carlos para llegar al mayor número posible de personas que padecen la enfermedad en lugar de limitar el enfoque a una forma particular de cáncer.
De hecho, esta estrategia que ha utilizado con su enfermedad para resaltar la necesidad de un diagnóstico y tratamiento tempranos, mostrando liderazgo en un momento de dificultades personales, le ha hecho subir en los niveles de popularidad. Los ciudadanos han comenzado a verle como un personaje más humano, a alguien que enfrenta los mismos desafíos que ellos, no solo como un arquetipo de riqueza y privilegio.