Los problemas para conciliar el sueño ya son una de las mayores preocupaciones del momento. De hecho, parece que el número de personas que sufren insomnio u otras condiciones relacionadas es cada vez mayor. Según los datos de la Sociedad Española de Neurología (SEN), más de 4 millones de españoles padecen algún tipo de trastorno del sueño crónico o grave.
También la ‘World Sleep Society’ asegura que, al menos, un 45% de la población mundial sufrirá en algún momento de su vida un trastorno del sueño grave. Sin duda alguna, es un asunto preocupante. Más allá del estrés o la ansiedad, los hábitos que llevamos a cabo en nuestro día a día son factores importantes e influyentes sobre este problema. Según la enfermera y nutricionista, Estíbaliz García, existe un error de lo más común que nos impide conciliar el sueño con facilidad.
Un hábito sencillo y fundamental puede mejorar la calidad de nuestro sueño
El deporte, la rutina y un ambiente adecuado son elementos fundamentales para disfrutar de un sueño de calidad y reparador. Sin embargo, no son los únicos hábitos capaces de influir sobre este importante aspecto de nuestras vidas. La alimentación es un agente mucho más relevante de lo que creemos no solo para mantener nuestro bienestar físico o mental sino, también, para disfrutar de un sueño de calidad. Así lo explica la enfermera y experta en patologías digestivas, Estíbaliz García, en una entrevista con ‘La Vanguardia’.
“La alimentación juega un papel fundamental en este proceso, ya que tanto los nutrientes como el momento y la forma en que comemos pueden favorecer un descanso profundo y continuo”, señala en el citado medio. Sin embargo, relegar a un segundo plano nuestra alimentación es uno de los errores más comunes, ya que pocos conocen su impacto sobre los problemas nocturnos.
“Durante el sueño, el cuerpo lleva a cabo procesos esenciales como la reparación y regeneración de tejidos, consolidación de la memoria, equilibrio hormonal y fortalecimiento del sistema inmunológico. Por ello, incorporar pequeños cambios en la rutina puede marcar una gran diferencia en la calidad del descanso”, asegura Estíbaliz García en ‘La Vanguardia’. Por este importante motivo y en pleno auge de las patologías relacionadas con los problemas de sueño, hay que cuidar de la alimentación más que nunca. La nutricionista ofrece varios consejos clave a seguir para atender este asunto.
Las mayores claves para una alimentación saludable
Mantenernos hidratados es una de las necesidades más importantes que destaca Estíbaliz García en el citado medio. También limitar “el consumo de café y té a partir de media tarde” es fundamental para no alterar los ritmos circadianos. “La cafeína puede interferir en la conciliación del sueño", asegura la experta. Por el contrario, el consumo de infusiones relajantes como una valeriana, una tila o una manzanilla son mejores opciones. Las últimas comidas del día y la hora de la cena también son uno de los aspectos más importantes para tener en cuenta.
“Evita cenas copiosas y procura cenar dos o tres horas antes de acostarte, pero tampoco te vayas a la cama con hambre”, recomienda la nutricionista. Estíbaliz también aconseja incluir proteínas ligeras como huevo, pescado o tofu pescado, huevos, tofu y grasas saludables como semillas o aguacate a la hora de cenar. Una pequeña dosis de carbohidratos también es una gran opción para descansar adecuadamente.
Otra propuesta que pone la experta sobre la mesa es el consumo de vegetales cocidos. “Los vegetales aportan fibra, vitaminas y minerales esenciales para el descanso. Si tienes digestiones pesadas, prioriza los vegetales cocidos en lugar de crudos para evitar inflamación. Purés y cremas son opciones ideales para la cena”, aconseja Estíbaliz. Lo mismo ocurre con los alimentos ricos en omega 3 como el pescado azul durante la hora de cenar. “Estos tienen propiedades antiinflamatorias que favorecen el descanso. Se recomienda consumirlo al menos dos o tres veces por semana”, asegura.
Más allá de mantener una alimentación adecuada, consumir la última comida del día, al menos dos horas antes de ir a la cama también es fundamental para conciliar el sueño con mayor facilidad. De lo contrario, la digestión puede interponerse en el proceso. Por último, la experta asegura que, mediante estos sencillos consejos es más fácil que nuestro cuerpo genere serotonina y melatonina. Es decir, la producción de hormonas clave en la regulación de nuestro sueño.